CONSEJOS
SOBRE SALUD.
Ésta, la
salud, debería ser la prioridad más importante entre los seres humanos.
Desgraciadamente, me atrevo a afirmar que la mayoría de la humanidad no lleva
una vida perfectamente saludable.
Desde niño
ello me ha interesado. Iba leyendo, escuchando todo sobre el tema, empezando
por el consejo que don Alonso Quijano le dio a su escudero Sancho: -“Come poco y cena más poco, que la buena
salud se fragua en la oficina del estómago”.
Admirable la
intuición de don Miguel de Cervantes, cuando apenas existían conocimientos
médicos y cuando, además, el hambre era lo normal. Cervantes, persona
inteligentísima y observadora se fijaba en los nobles y realeza, quienes se
pegaban grandes festines (él lo recoge en las bodas de Camacho) ingerían mucha
carne a diario y acababan, a la que ahora consideramos edad temprana,
padeciendo de gota.
Estamos en
los albores de avances científicos: la reprogramación celular para conseguir su
rejuvenecimiento, que va a alargar la vida humana. Ello está en fase
experimental con ratones y monos.
Sin pensar
en esa posibilidad que, ¡quién sabe! Vamos a aprovechar lo que tenemos, que es
mucho. Los avances de la medicina en un siglo han sido mayores que los
conseguidos en miles de años anteriores. El promedio de vida humana se ha
duplicado en pocas décadas. Si bien gracias más a la medicina curativa que a la
preventiva.
La salud
humana se apoya en dos factores: genes y hábitos, en proporción de cuarenta,
sesenta, me atrevo a afirmar. Los cánceres en personas jóvenes y de vida sana,
ya venían en su código genético. En eso se está investigando sobre embriones
para anular esa herencia.
No está en
las manos de cada uno cambiar los genes, pero sí están en nuestras manos los hábitos, el estilo de
vida.
Quizá, con
exagerado pesimismo, tan propio de los genios, dijo Albert Einstein: “Solo hay dos cosas infinitas: el universo y
la estupidez humana”. Que los estúpidos, idiotas abundan no cabe duda.
¿Puede haber mayor estupidez, mayor idiotismo que no cuidar la salud? La
práctica de hábitos de los que hay certeza absoluta de su daño: tabaquismo,
alcoholismo, drogas…?
Existen
otros hábitos que, quizá por desconocimiento, se practican: la falta de
ejercicio y una dieta inadecuada.
Ahora, con
las certezas, con las evidencias científicas que se poseen, y como de ello hay
cierto desconocimiento, paso hablarles de cómo corregir una dieta inadecuada.
Alimentos que debemos evitar, alimentos cuyo consumo hemos de disminuir y los
saludables.
DIETA
INADECUADA.
Es la
causante de la obesidad, del sobrepeso que afecta, puede que al 40 % de la
población de los países desarrollados.
No existía
la obesidad en la posguerra. Había en Villalpando sólo un hombre un poco
redondito, Julio “Cabañas”, y le llamaban el “Gordo”. También una mujer
metidita en carnes, no como alguna de ahora, y le llamábamos Angelita la
·”Gorda”.
La cuestión
es bien sencilla: la gordura se produce cuando ingerimos más calorías de las
que quemamos. Cierto que existen personas cuyo metabolismo quema más o menos.
Pero a nadie le engorda el agua. Siempre, tras la gordura, hay un exceso en la
ingesta calórica.
Tres son los
macronutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse sano:
Hidratos de carbono o carbohidratos. Son como la gasolina, el carburante del
cuerpo. Dan energía, rápida y eficiente al cuerpo y al cerebro. Se encuentran
en multitud de alimentos, donde más en los azúcares, si bien los más
recomendados son arroz y pan integrales,
legumbres, (los tres anteriores también poseen proteínas) frutas (con el azúcar
de éstas tendríamos suficiente) y verduras.
Proteínas. Son como los ladrillos, el
cemento y las tuberías del organismo. Forman, reparan, renuevan los tejidos,
transportan sustancias esenciales, como la hemoglobina que lleva el oxígeno a
todas las células, y otras muchas funciones.
Los
alimentos proteicos más recomendados son: el pollo, huevos (que también tiene
hidratos y grasas), pescado, lentejas y garbanzos.
Lípidos o grasas. Dan energía de
reserva, que si no se quema, engorda. Protegen los órganos, regulan la
temperatura y ayudan a absorber vitaminas.
Las grasas
necesarias y saludables para nuestro organismo, siempre consumidas con
moderación, son el aceite de oliva, aguacate y de girasol. También encontramos
grasas saludables, además de proteínas en los huevos y frutos secos.
CONCLUSIONES:
a).- Una dieta
saludable ha de ser equilibrada: ingerir en la debida proporción, proteínas,
grasas e hidratos. De las dos mil calorías que una persona normal necesita, una
tercera parte ha de ser aportada por cada uno de estos macronutrientes.
b).- Teniendo en cuenta las diferencias calóricas entre los
distintos alimentos, hemos de comer más peso en frutas y verduras, y mucho
menos en grasas
c).- Modernamente la palabra grasa está demonizada, pero, con
moderación, existen grasas buenas, las citadas, que son insaturadas. Cierto que
ya no comemos tocino (un cachín a diario en el cocido), pero ingerimos un
montón de grasas, de las malas, las
saturadas, las de origen animal, en las parriladas o no, de panceta, chorizo fresco,
chuletones….
Ingerimos un
montón de grasas malas, además con azucares y aditivos en toda la bollería y
pastelería industrial.
d).- El apetito es instintivo, como en todas, en la especie
humana. Llevamos genes de nuestros ancestros que comían todo lo que podían,
cuando había, y dejaban reservas para cuando no hubiera caza, pesca o frutillos
silvestres.
¡Claro!:
como todo está tan rico, comer es placentero; la gula, uno de los siete pecados
capitales, del que no me vi libre. Llegué a pesar 97 kilos, cuando medía 1,73.
Ahora he perdido centímetros, pero más kilos. Ando por los ochenta. Hago
ejercicio y cuido mucho la dieta. Mi abdomen no sobresale del tórax, mi
analítica es buena.
Convencido
de la importancia que en la salud tiene la dieta, la alimentación, observando
como un porcentaje enorme de población se alimenta mal me atreve a darles los
siguientes:
C O N S E J O S
Alimentos y bebidas que no
deberíamos probar: todos los
citados de la bollería y pastelería industrial, incluidas las galletas, que
llenan los anaqueles; los ultraprocesados
de la comida rápida tan llenos de
aditivos, para darles más gusto, sabor, conservación. Todas las bolsas,
bolsitas de chuches; phosquitos, palomitas, palitos, patatas fritas... Todo lo
frito y salado, cacahuetes, por ej..
Las bebidas
refrescantes y/o estimulantes azucaradas, incluida la coca-cola, y todos los
refresquitos, zumitos para niños en cartoncitos con la pajita.
Un gran
error en la alimentación actual, causante de sobre peso y las enfermedades
consiguientes es la ingesta excesiva de sacarosa, azúcar y, repito, de grasas.
Alimentos consumidos en exceso cuyo consumo
se debería restringir.
Carnes rojas, embutidos, jamón,
pasteles, quesos. Éstos, los quesos tradicionales deberían ser algo para probar
de tarde en tarde, si acaso. Tienen proteínas, pero mucho más de la perjudicial
grasa monosaturada (que le pagan a los
pastores por loa grasa) y ¡¡sal!!, mucha sal. Cuando los veo meter en salmuera
se me quitan las ganas de comer queso. El cloruro sódico es veneno para el
organismo.
En cuanto a
los dulces les recomiendo uno típico de Villalpando: LOS FEOS. Su materia prima
son dos productos muy saludables: almendras y huevos. Nada pasa por la pequeña
proporción de azúcar.
Alimentos recomendados.
Aunque
sabido, es conveniente repetirlo, puesto que de alguno el consumo es escaso. Me
refiero a los frutos secos, tan beneficiosos, que consumo a diario: nueces,
almendras, pistachos,…
Las frutas y
las verduras, mejor de temporada, de proximidad y al aire libre.
El pescado.
Sí, ya sé. Está muy caro; pero no es necesario comprarlo siempre fresco. El más
barato es de piscifactoría. Es igual de bueno, incluso más sano, el congelado
en alta mar. Las conservas tienen el mismo Omega,3 y 6 que el fresco. Sanas las
latillas de sardinas, incluso el escabeche aquel que venía en tinos de
madera.
Los pollos.
¿Cuánto valdría hoy un pollo si no se hubiesen inventado las incubadoras y las
granjas inteligentes, donde se crían sin necesidad de medicamentos? Son la
proteína más rica, barata y sana.
La leche,
algo que ha sido debatido. Su aporte en calcio es importante. Tomo, en el largo
desayuno, la semidesnatada, mezclada con agua, como un litro, tostadas untadas de
miel y aceite de oliva, más un puñado de almendras o seis nueces. Es importante
llenar al principio del día el estómago vacío, prescindiendo de la bollería
Los huevos.
Cuidado que hace años nos metieron miedo. Se debían consumir poco. Tenían
colesterol. Avícola Valín en Villalón se fue al garete. Ahora resulta que son
buenos. No tengo yo comidos huevos fritos de las gallinas del corral… Se
recomiendas cocidos o pasados por agua.
Otros detalles.
El
desayuno, sin bollería ni zumos artificiales, debe ser más copioso que
se acostumbra.
Se puede comer
una fruta a media mañana, o una tapa con un vino o mosto.
Si se
retrasa la hora de la comida, los jubilados podemos hacerlo, podemos prescindir
de la merienda y cena, como se hacía antiguamente: a merienda al llegar de la
escuela o del trabajo, y la cena de cocina, plato de cuchara y segundo de sartén,,
a las diez de la noche.
Es muy
aconsejable tomar la última comida del día, ligera, ( en mi caso algo de frutas
y pistacho)s, dos o tres horas antes de acostarse.
Comencé este
trabajo divulgativo convencido de la importancia de los hábitos en la salud.
Con una
alimentación adecuada hasta se puede disminuir la artrosis, por ej.: comidas
ricas en colágeno. Mis rodillas están mejor desde que tomo caldo de huesos, la
que más colágeno, para reparar el cartílago, aporta.
En esa función
reparadora es importante la vitamina C. Los pimientos rojos son la verdura con
mayor aporte de dicha vitamina C.
Si dudan de
alguna de mis afirmaciones, vayan a Wikipedia.
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