domingo, 30 de agosto de 2026

LA BUENA SALUD SE FRAGUA...

 


                                          CONSEJOS SOBRE SALUD.

            Ésta, la salud, debería ser la prioridad más importante entre los seres humanos. Desgraciadamente, me atrevo a afirmar que la mayoría de la humanidad no lleva una vida perfectamente saludable.

            Desde niño ello me ha interesado. Iba leyendo, escuchando todo sobre el tema, empezando por el consejo que don Alonso Quijano le dio a su escudero Sancho: -“Come poco y cena más poco, que la buena salud se fragua en la oficina del estómago”.

            Admirable la intuición de don Miguel de Cervantes, cuando apenas existían conocimientos médicos y cuando, además, el hambre era lo normal. Cervantes, persona inteligentísima y observadora se fijaba en los nobles y realeza, quienes se pegaban grandes festines (él lo recoge en las bodas de Camacho) ingerían mucha carne a diario y acababan, a la que ahora consideramos edad temprana, padeciendo de gota.

            Estamos en los albores de avances científicos: la reprogramación celular para conseguir su rejuvenecimiento, que va a alargar la vida humana. Ello está en fase experimental con ratones y monos.

            Sin pensar en esa posibilidad que, ¡quién sabe! Vamos a aprovechar lo que tenemos, que es mucho. Los avances de la medicina en un siglo han sido mayores que los conseguidos en miles de años anteriores. El promedio de vida humana se ha duplicado en pocas décadas. Si bien gracias más a la medicina curativa que a la preventiva.

            La salud humana se apoya en dos factores: genes y hábitos, en proporción de cuarenta, sesenta, me atrevo a afirmar. Los cánceres en personas jóvenes y de vida sana, ya venían en su código genético. En eso se está investigando sobre embriones para anular esa herencia.

            No está en las manos de cada uno cambiar los genes, pero sí están  en nuestras manos los hábitos, el estilo de vida.

            Quizá, con exagerado pesimismo, tan propio de los genios, dijo Albert Einstein: “Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana”. Que los estúpidos, idiotas abundan no cabe duda. ¿Puede haber mayor estupidez, mayor idiotismo que no cuidar la salud? La práctica de hábitos de los que hay certeza absoluta de su daño: tabaquismo, alcoholismo, drogas…?

            Existen otros hábitos que, quizá por desconocimiento, se practican: la falta de ejercicio y una dieta inadecuada.

            Ahora, con las certezas, con las evidencias científicas que se poseen, y como de ello hay cierto desconocimiento, paso hablarles de cómo corregir una dieta inadecuada. Alimentos que debemos evitar, alimentos cuyo consumo hemos de disminuir y los saludables.

            DIETA INADECUADA.

            Es la causante de la obesidad, del sobrepeso que afecta, puede que al 40 % de la población de los países desarrollados.

            No existía la obesidad en la posguerra. Había en Villalpando sólo un hombre un poco redondito, Julio “Cabañas”, y le llamaban el “Gordo”. También una mujer metidita en carnes, no como alguna de ahora, y le llamábamos Angelita la ·”Gorda”.

            La cuestión es bien sencilla: la gordura se produce cuando ingerimos más calorías de las que quemamos. Cierto que existen personas cuyo metabolismo quema más o menos. Pero a nadie le engorda el agua. Siempre, tras la gordura, hay un exceso en la ingesta calórica.

            Tres son los macronutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse sano:

            Hidratos de carbono o carbohidratos.  Son como la gasolina, el carburante del cuerpo. Dan energía, rápida y eficiente al cuerpo y al cerebro. Se encuentran en multitud de alimentos, donde más en los azúcares, si bien los más recomendados son  arroz y pan integrales, legumbres, (los tres anteriores también poseen proteínas) frutas (con el azúcar de éstas tendríamos suficiente) y verduras.

            Proteínas. Son como los ladrillos, el cemento y las tuberías del organismo. Forman, reparan, renuevan los tejidos, transportan sustancias esenciales, como la hemoglobina que lleva el oxígeno a todas las células, y otras muchas funciones.

            Los alimentos proteicos más recomendados son: el pollo, huevos (que también tiene hidratos y grasas), pescado, lentejas y garbanzos.

            Lípidos o grasas. Dan energía de reserva, que si no se quema, engorda. Protegen los órganos, regulan la temperatura y ayudan a absorber vitaminas.

            Las grasas necesarias y saludables para nuestro organismo, siempre consumidas con moderación, son el aceite de oliva, aguacate y de girasol. También encontramos grasas saludables, además de proteínas en los huevos y frutos secos.

            CONCLUSIONES:

a).-  Una dieta saludable ha de ser equilibrada: ingerir en la debida proporción, proteínas, grasas e hidratos. De las dos mil calorías que una persona normal necesita, una tercera parte ha de ser aportada por cada uno de estos macronutrientes.

b).- Teniendo en cuenta las diferencias calóricas entre los distintos alimentos, hemos de comer más peso en frutas y verduras, y mucho menos en grasas

c).- Modernamente la palabra grasa está demonizada, pero, con moderación, existen grasas buenas, las citadas, que son insaturadas. Cierto que ya no comemos tocino (un cachín a diario en el cocido), pero ingerimos un montón  de grasas, de las malas, las saturadas, las de origen animal, en las  parriladas o no, de panceta, chorizo fresco, chuletones….

            Ingerimos un montón de grasas malas, además con azucares y aditivos en toda la bollería y pastelería industrial.

d).- El apetito es instintivo, como en todas, en la especie humana. Llevamos genes de nuestros ancestros que comían todo lo que podían, cuando había, y dejaban reservas para cuando no hubiera caza, pesca o frutillos silvestres.

            ¡Claro!: como todo está tan rico, comer es placentero; la gula, uno de los siete pecados capitales, del que no me vi libre. Llegué a pesar 97 kilos, cuando medía 1,73. Ahora he perdido centímetros, pero más kilos. Ando por los ochenta. Hago ejercicio y cuido mucho la dieta. Mi abdomen no sobresale del tórax, mi analítica es buena.

            Convencido de la importancia que en la salud tiene la dieta, la alimentación, observando como un porcentaje enorme de población se alimenta mal me atreve a darles los siguientes:

                                                    C O N S E J O S  

            Alimentos y bebidas que no deberíamos  probar: todos los citados de la bollería y pastelería industrial, incluidas las galletas, que llenan los anaqueles; los ultraprocesados de la comida rápida  tan llenos de aditivos, para darles más gusto, sabor, conservación. Todas las bolsas, bolsitas de chuches; phosquitos, palomitas, palitos, patatas fritas... Todo lo frito y salado, cacahuetes, por ej..

            Las bebidas refrescantes y/o estimulantes azucaradas, incluida la coca-cola, y todos los refresquitos, zumitos para niños en cartoncitos con la pajita.

            Un gran error en la alimentación actual, causante de sobre peso y las enfermedades consiguientes es la ingesta excesiva de sacarosa, azúcar y, repito, de grasas.

            Alimentos consumidos en exceso cuyo consumo se debería restringir.

            Carnes rojas, embutidos, jamón, pasteles, quesos. Éstos, los quesos tradicionales deberían ser algo para probar de tarde en tarde, si acaso. Tienen proteínas, pero mucho más de la perjudicial  grasa monosaturada (que le pagan a los pastores por loa grasa) y ¡¡sal!!, mucha sal. Cuando los veo meter en salmuera se me quitan las ganas de comer queso. El cloruro sódico es veneno para el organismo.

            En cuanto a los dulces les recomiendo uno típico de Villalpando: LOS FEOS. Su materia prima son dos productos muy saludables: almendras y huevos. Nada pasa por la pequeña proporción de azúcar.

            Alimentos recomendados.

            Aunque sabido, es conveniente repetirlo, puesto que de alguno el consumo es escaso. Me refiero a los frutos secos, tan beneficiosos, que consumo a diario: nueces, almendras, pistachos,…

            Las frutas y las verduras, mejor de temporada, de proximidad y al aire libre.

            El pescado. Sí, ya sé. Está muy caro; pero no es necesario comprarlo siempre fresco. El más barato es de piscifactoría. Es igual de bueno, incluso más sano, el congelado en alta mar. Las conservas tienen el mismo Omega,3 y 6 que el fresco. Sanas las latillas de sardinas, incluso el escabeche aquel que venía en  tinos de madera.

            Los pollos. ¿Cuánto valdría hoy un pollo si no se hubiesen inventado las incubadoras y las granjas inteligentes, donde se crían sin necesidad de medicamentos? Son la proteína más rica, barata y sana.

            La leche, algo que ha sido debatido. Su aporte en calcio es importante. Tomo, en el largo desayuno, la semidesnatada, mezclada con agua, como un litro, tostadas untadas de miel y aceite de oliva, más un puñado de almendras o seis nueces. Es importante llenar al principio del día el estómago vacío, prescindiendo de la bollería

            Los huevos. Cuidado que hace años nos metieron miedo. Se debían consumir poco. Tenían colesterol. Avícola Valín en Villalón se fue al garete. Ahora resulta que son buenos. No tengo yo comidos huevos fritos de las gallinas del corral… Se recomiendas cocidos o pasados por agua.

            Otros detalles.

             El  desayuno, sin bollería ni zumos artificiales, debe ser más copioso que se acostumbra.

            Se puede comer una fruta a media mañana, o una tapa con un vino o mosto.

            Si se retrasa la hora de la comida, los jubilados podemos hacerlo, podemos prescindir de la merienda y cena, como se hacía antiguamente: a merienda al llegar de la escuela o del trabajo, y la cena de cocina, plato de cuchara y segundo de sartén,, a las diez de la noche.       

            Es muy aconsejable tomar la última comida del día, ligera, ( en mi caso algo de frutas y pistacho)s, dos o tres horas antes de acostarse.

            Comencé este trabajo divulgativo convencido de la importancia de los hábitos en la salud.

            Con una alimentación adecuada hasta se puede disminuir la artrosis, por ej.: comidas ricas en colágeno. Mis rodillas están mejor desde que tomo caldo de huesos, la que más colágeno, para reparar el cartílago, aporta.

            En esa función reparadora es importante la vitamina C. Los pimientos rojos son la verdura con mayor aporte de dicha vitamina C.

            Si dudan de alguna de mis afirmaciones, vayan a Wikipedia.

      

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario