Villalpando ultima el dispositivo de seguridad para las fiestas de San Roque.
En la foto están tres mandos de la Guardia Civil, el alcalde en el centro, sosteniendo el cartel con el Subdelegado del Gobierno. Por detrás, en el centro "Nena" Vidal, teniente alcalde, Jesús Palmero, concejal de urbanismo, ex profesor de auto-escuela, responsable de la ordenación del tráfico en villa. Nos ha llenado el pueblo de señales. La otra señora, ex-alcaldesa de Vidayanes, hija de Leo Quesada, quien tiene un cargo de la Junta para los festejos.
Uno de tantos recesos en el encierro mixto a causa de lo cual duró tres horas el recorrido.
Vean como está al albero. ¡Si el "Velas", el "Nono", los Perules, Villasantes,... levantaran la cabeza!
El pìso de piedras, o cemento durante años, sin arena, Los "tablaos" para niños y mujeres; dos garitas con cuatro vigas de madera; unas vacas viejas que acababan reventadas en la plaza; más tarde novillos que, sin cabestros no había quien los moviera de la plaza: el triángulo, el tractor del ayuntamiento... Pero en la plaza estábamos todos de setenta años para abajo. Corríamos, en tropel, de la Solana a la plaza. Vean en fotos la plaza llena, con un ambiente enorme de algarabía, de fiesta, de alegría.
Ayer por la tarde daba pena: la arena mojada preciosa, los soportales atestados,. Un novillo bravo, bonito corría y corría, deseando dar juego, pero ni recortador, ni una cita, ni un quiebro. Menos mal salió Diego Luna Blanco y, después de los lances de tanteo, le secó, con capa y muleta, apreciable faena.
A la vaquilla siguiente, brava y vivaracha le hicieron dos o tres recortes.
Cada año peor. La gente se cansa y aburre. A los mozos de ahora, tan saturados de otras emociones, lo de torear, recortar a cuerpo limpio no les interesa, salvo a los medio profesionales, que actúan en las plazas de toros. Podrían "entrenarse" en la plaza mayor.
De verdead que tanta magnífica infraestructura, tanta valla, tanto dispositivo en toriles, calle, plaza..., de poco sirven. Quizá habría que irse replanteando la fiesta.
-----------------
Un cambio muy acertado ha sido sustituir las novillas con sangre, que suponían unos gastos mucho mayores, pues los recortes.
El concurso celebrado el día 14 por la tarde fue un éxito, fue precioso. La entrada rozó el lleno. Había, de los doce, cuatro recortadores locales: Jaime Gallego, (ganador el año pasado), hijo de Ricardo, el menor de Gabriela; Iván Gallego, hijo de Javi, nieto de Marcial, (Talleres Gallego), su primo Jorge Gallego. El no "Gallego", sino Mayoral de la Puente, Victor fue el cuarto.
No hicieron mal papel los villalpandinos. Lástima la cogida a Jaime.
Valoro enormemente a este muchacho, un Licenciado brillante en Historia. Empieza a ser un erudito que ya e4stá descubriendo facetas desconocidas de la historia local, que está realizando una gran labor en el Archivo Diocesano. Es, además, sencillo y humilde.
Empezó su faena con el requiebro que más valoro: citar al toro, sin moverse y realizar el quiebro con un movimiento del cuerpo.
En la cogida arriesgó demasiado. Citó al novillo de lejos, de rodillas. El eral no venía , derecho, sino trastabardeando, y le aguantó de rodillas, y le esquivó la primera embestida, pero el bicho se revolvió enseguida y lo cazó. Tuvo el pundonor de darle otro recorte a pie firme. Pero tenía sangre. Un puntazo en una pierna. Hubo de retirarse.
--------------------------
El "e4ncierro mixto". Ya es el cuarto año. No ha habido uno que se haya conseguido que pase toda la manada junta por la Puerta de Villa.
Mi sorpresa, en el de ayer, fue la escasez de jinetes. Había algún caballista del pueblo que no salió al encierro. También el montón de coches que no respetaron el bando, ni siquiera señales en valla de dirección prohibida.
Lo seguí en la bici, hasta el cruce de la ZA-2325, por el camino Transversal. Allí me llevé susto. Mientras fui a recoger la bici, apoyada en la valla de corte, se me echó la manada encima. Me gritó Roberto "Gari". Menos mal que el aire me daba de espaldas. Me puse a peladear todo lo que daba de sí este cuerpo mayor.
Pensando cogerían recto el camino de Valladolid, vine a verlos entrar por la Puerta de Villa. Me subí a una valla. Nada, no llegaban.
Me marché hasta la entrada de San Francisco. Me ayudaron y pude subir a una plataforma. Allí más de una hora. Por fin asoman, a la altura de los "Huerticos". El novillo negro quien, por su cuenta, había llegado sólo, con cuatro jinetes hasta el arco, y vuelto a salir, hizo la guerra por su cuenta. Anduvo merodeando por la parcela de "Manolíín". No conseguían llevarlo junto a los bueyes, por la "Facera". Al fin, lo cogieron y echaron al camión.
Cuando el pelotón, muy disminuido, parecía iba a entrar, estaban dentro del embudo, saltaron a la tierra, lidante con las últimas tapias de San Francisco, como dos metros más alta del camino, y la fila de pacas en el borde.
Pasaría otra medía hora cuando, ya en la confluencia de la carretera de Quintanilla los vi subir por la Puerta de Villa. Yo diría que con los cinco bueyes iba un novillo. Me acaban de asegurar que entraon solos los cinco cabestros.
La verdad es que con toda la pasta que ha costado el vallado para el "encierro mixto", a pesar de tanta preparación y buena organización. no se logra "enhebrar" la aguja.
El dispositivo de seguridad me alarmó un poco. ¿A ver si es que nos va a visitar de incognito Pedro Sánchez? ¡Que Presidentes ya ha habido en el Lera!.... O podría visitar el pueblo de su mujer, Valderas.
Llegué a contar siete coches, entre grandes y pequeños, de la Guardia Civil, y un dron. No sé si multarían a los conductores que incumplian el bando. Si es que se saltaban las señales con toda la cara. Que vi a unos cuantos.
Otro rumor en cuanto a la ausencia de jinetes, es sobre todas las exigencias burocráticas que exigen a los caballista...
En cuanto a toda el trabajo, a la buena organización del alcalde y ciertos concejales: ¡Chapeau!
No hay comentarios:
Publicar un comentario