Un tipo fanfarrón, pendenciero, ególatra, amoral, torpe, irreflexivo...
Ahora sabemos que destituyó a toda la cúpula militar que se oponía al ataque, al considerar las consecuencias que podría tener: el arma más disuasoria en manos de Irán, el bloqueo del estrecho de Ormuz.
¿Cómo pueden llegar a la cúpula del poder mundial tipos tan impresentables?
Se lo he escuchado a Javier Pérez-Reverte y a Juan Manuel de Prada. El mundo occidental padece una epidemia de estupidez.
Han desaparecido aquellos líderes llenos de valores humanos; los Padres de Europa, promotores de la Unión Europea, Robert Schuman, Konrad Adenauer, Joan Monnet, Alcide de Gasperi; Paul Enri-Spaack, Wiston Curchill...; han desaparecido de la presidencia de EEUU, los Roosvel, Kennedy, Einsenhower, Harry Truman...; ya no quedan líderes mundiales a la altura de Martin Luther King, Neslon Mandela, Indira Ghandi...
Cierto que el irracional Islamismo radical es un gran peligro para la humanidad, pero a base de bombas es imposible erradicarlo. ¿Cómo? Con las ideas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Están basadas en normas de Justicia y de sentido común. Son coincidentes con el Humanismo Cristiano en el que se inspiraron los Padres de Europa. Lo malo es que las mujeres europeas, perdonen la vulgaridad, paren poco. Aún así es en los Institutos, en las Universidades donde debe nacer la REVOLUCIÓN PENDIENTE; esa que haga valer lo racional, que, en esencia es el triunfo de la inteligencia y la bondad, del bien sobre el mal.
Dentro del mundo Musulmán está surgiendo la contestación contra esas fanáticas teocracias, de las que todos, pero sobre todo las mujeres, son víctimas. En la América Latina pueden también mejorar sus sociedades. A quienes nos llegan debemos, con nuestro comportamiento, inculcarlos nuestros valores. Aquí, en la pequeñísima escala de la villa, así está ocurriendo.
Son los emergentes países del sudeste asiático, (India, Japón, Bangladés, Filipinas. Vietnam..) por su demografía, y sus avances sociales, quienes pueden suponer un contrapeso mundial al islamismo más radical, más fanático.
Es el radicalismo ideológico un virus que nos contagia. Tras unas ideas que se dicen de progreso, de justicia social, se esconden egoístas y amorales intereses personales. Es el caso del polarizador señor Sánchez; quien ideó lo del muro para separar a los suyos, los puros civilizados, los "progresistas"; de los "otros", los fachas, ultras, fascistas, la "derechona"... ; y ahora quiere sacar una ley para evitar los mensajes de odio en las redes sociales, que polarizan. Ayer mismo su ministra Mª Jesús Montero ha puesto a Feijóo pringando, llamándole "señor de la guerra", etc.
El auge de VOX es la reacción (reaccionarios, claro) al sanchismo. Tampoco comparto esa radicalidad, ese populismo que, para más peligro está calando en los jóvenes. Aquí tenemos un nuevo caso de caudillismo. Nadie ha reunido tanto gente, ni tanto entusiasmo en los mítines como Santiago Abascal.
En cuanto a lo del "no a la guerra". Todos estamos de acuerdo. ¿Quién no a la guerra? ¿a la enfermedad? ¿a la pobreza?
Sí, no a la guerra. Consulto diversos medios. Como resumen les copio el titular de unas declaraciones en los ídem de Pablo Echenique: "Los aviones del Imperio siguen haciendo escala en las bases de Rota y Morón".
En Libertad Digital enumeran todos los aterrizajes, despegues y zarpas, (cuarenta movimientos, dice Carlos Cuesta) "prohibidos" en las bases de Rota y Morón.
Miren si están integrados. Una pequeña parte de la colonia hondureña en Villalpando, a la salida de misa. Tres niños indígenas puros.. Pronto comenzará el mestizaje
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