jueves, 12 de marzo de 2026

AGRICULTURA REGENERATIVA (II). LA VIDA EN LOS SUELOS.

 

    Regenerar nuestros suelos es una necesidad urgente. Los intensos laboreos, desde que llegaron los tractores, y el abuso de los fertilizantes químicos, los ha degradado.

    Aunque sea algo obvio conviene recordarlo: la estructura y la  fertilidad de un suelo depende de la vida existente en el mismo. Depende de la flora (bacterias, fotosintéticas y no, hongos) y fauna ( microbios, insectos, lombrices) existentes.

    Bacterias y actinomicetos, los más abundantes, descomponen la materia orgánica y fijan nitrógeno. Materia orgánica es toda la que tiene o ha tenido vida, animal o vegetal. Las plantas se alimentan por las raíces de sustancias en forma mineral, generalmente en forma de sales de nitrógeno, fósforo, potasio, azufre, magnesio, disueltas en la humedad de los suelos. Las partes verdes, tallos y hojas, en la función clorofílica, toman carbono (del CO2 de la atmósfera)   que, al combinarse con las sales absorbidas forma la matera orgánica vegetal, base del alimento de los animales y, al final de la cadena trófica, del ser humano.

    Recordemos que a los fertilizantes químicos, se les empezó y sigue llamándoles, abono mineral o mineral simplemente. Al disolverse se ponen de inmediato a disposición de las plantas. En ese proceso, en su fijación en los suelos, toman parte activa los "bichitos" de la tierra.

    La materia orgánica existente en los suelos, procede de los restos de cosechas y de los estiércoles. Al incorporarlos a los suelos poseen una pequeña parte en forma mineral ya disponible. El resto, por la acción de la bacterias, se va humificando, mineralizando. No es únicamente el aporte directo de nutrientes a las plantas el beneficio de la materia orgánica, de la vida en los suelos, sino también la mejora de su estructura. Por ej.: a los arcillosos los hace, menos fuertes, compactos, pesados, y a los arenosos, menos ligeros, pobres; en todos aumenta la capacidad de retención del agua, nivela los Ph, aumenta la fertilidad, en suma.

    Resulta que en todos los suelos agrícolas existen los minerales básicos, nitrógeno. fósforo y potasio, los macronutrientes, el NPK famoso. También micronutrientes, magnesio, manganeso, molibdemo, boro, hierro, etc. El problema es no estar disponible para ser absorbido por las plantas. Esa es otra importante función de las bacterias: ir transformando ese mineral del suelo hasta hacerlo asimilable.

    Toda la vida del suelo depende del trato que le demos. Depende de la incorporación de materia orgánica (pajas, estiércoles...), y del laboreo. En esto último es donde se siguen cometiendo verdaderas barbaridades.

    Les cuelgo fotos para demostrar mis afirmaciones:




        Miren que pena de sembrado, prácticamente toda la parcela encharcada. No sé si podrán entrar para tirarle "el mineral", el nitrato, a tiempo. Me informo. Han hecho todo lo justo para no tener cosecha, además de fastidiar el suelo: empacar la paja, levantar rastrojo de cereal con vertedera, compactar con en el subsiguiente laboreo, crear suela de labor,  y volver a sembrar cereal seguido. Ya ven el resultado. Respuesta: "es que ha venido así el año".


    Otra foto en parcela muy próxima a la anterior.


    Esta foto la hice hace una semana, recién tirado NPK de una sola aplicación. Es una siembra de cebada muy tardía. Hoy ya está cubierto todo el suelo, verde verde.

    Cuelgo la foto como ejemplo de que, a pesar de ser un bajo, no tiene ni un charco. Ni una broza. Está sano el cultivo.

    Explicación: cultivo de girasol en el pasado 2.025. No se aró en el "Adviento" de 2.024. Pasó todo el invierno con la cubierta vegetal del rebrote otoñal. A la salida del invierno, aprovechando el momento de buena sazón, laboreo vertical. Como un mes después koskilder y siembra de girasoles. 



                                        Foto hecha pasado julio. Ya los ven: preciosos. Es la misma tierra donde ahora está la cebada de la foto anterior.

    CONCLUSIÓN: Mejor no alzar en Adviento. ¡Todavía con chisel...?, como sigue haciendo la mayoría... El mal es menor. Este año agrícola, como en pasado "Adviento" ya se puso a llover, casi sin dejarlo. Hay pocos rastrojos alzados para girasol. No se preocupen. Están mucho mejor que con la dañina vertedera. El ejemplo está en la foto que les muestro.

    Miren la siguiente: es de un "vertericidio": una tierra arada bien hondo, con vertedera en "Adviento". Así lleva varios meses.


    Es una sentencia en la agricultura regenerativa que "al suelo, cuanto menos se le perturbe", mejor. También otra de las máximas, recogida en las ayudas de los ecosistemas como condición para recibir las ayudas agro ambientales es mantener la cubierta vegetal sobre los suelos el mayor tiempo posible. Eso se puede, se debe hacer de otoño a primavera.
    ¿Por qué? Porque con las bajas temperaturas del invierno la vida microbiana de los suelos se aletarga. Además cada especie de bacterias, hongos, etc. ocupan distintas capas en el perfil de los suelos. La cubierta vegetal los protege de los fríos; cuando se mata, antes de que grane, sobre marzo, es materia orgánica que queda en el suelo.
    La vertedera, además de matar la cubierta vegetal a finales de otoño, trastoca, como elefante en cacharrería, toda esa vida. Y si, además, lo aran helado, ni les cuento. He visto una parcela que ni nacieron los girasoles. El dueño, que posee muchos medios, corrigió el error metiéndole una tunda de estiércol que la puso negra.
    
    No es teoría. Lo vemos en la práctica. Para eso les estoy poniendo fotos.

    Y si la vertedera, labor de mucho esfuerzo, y al precio que se ha puesto el gasóleo..., es dañina. Ya, como barbecho, ni les cuento.  Miren en la siguiente foto sus resultados:


    Siembra de otoño después de un año de barbecho, el sistema de año y vez, como antiguamente: febrero o marzo de 2025, las OVLAC de cuatro o cinco cuerpos, un volteo "precioso". Ni una cigüeña detrás. Cuando las zancudas no andan detrás de los arados, malo, es que no hay ni una meluca.
    A lo largo de la primavera-verano, como llovía con frecuencia y echaba broza, venga pases de grada. Parecía estar moliendo de intención el suelo.
    En sementera, como no, NPK, pero no dejan la paja en el rastrojo. Reconozco que el daño de la vertedera (que ha matado bacterias que pueden evitar la lixiviación) es mucho mayor en los años lluviosos. Así es que da pena ver la parte más ligera de esa parcela grande.
    Y es que ya llevamos muchos años en que funcionan la siembra directa o el mínimo laboreo. ¡Qué incapacidad la de unos pocos en no salir de la rutina!

    Por último algo innovador:


    Esas plantitas que ven en el suelo son de esparceta, la leguminosa de los terrenos pobres, que no de los pobres. El cultivador es el más rico de la comarca. Por  eso se permite ese lujo de comprar semilla de esparceta para más de 50 Has., (compra todas las tierras que le salen). La de la foto está en los arenales de Quintanilla del Monte, lindando con el término de Cabreros. En el Raso, cerca de la granja de los Leales, tiene otro montón de Has. de esparceta.
      Habrá que seguirle la pista a este cultivo. Puede ser un regenerador de tanto terreno malo como tenemos.
    Última recomendación, aunque no les guste a los de las cosechadoras: dejen la paja en los rastrojos si no la necesitan, aunque hayan de pagar algo más al cosechador. 








    

    




    

    

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