miércoles, 25 de noviembre de 2009

ANUNCIOS BREVES.

Masajista profesional, titulada, (no confundan con las páginas de contactos), fenomenal da, a domicilio, masaje terapéutico antidolor, relajante.

Doy fe de su eficacia, el domingo me dejó como nueva la espalda, castigada por el tractor. Al preguntarle cuánto, me dijo 10 euros. Le di más. Se llama Yeta. Como no encuentro el móvil, pueden llamarla al teléfono de Pilar Casado. 980 660 450.

Leonor Salazar. Boliviana, 46 años. Se ofrece como trabajadora del hogar interna, cuidado de mayores, enfermos.- Tef. 665 786 339. Me ha parecido una señora maja.

Sadia: Se ofrece para lo mismo. Cuidó con cariño y sin que le faltara de nada, a Antonio Ortega, día noche, durante meses, hasta el final. Mis referencias, directas, son inmejorables. Inconveniente: no se desprende de una perrita, quien, junto a un hermano son los únicos cariños que tiene en esta vida. El hermano vive por su cuenta en Lora del Río.
Ambas tienen papeles. Tel. de Sadia : 666 612 231.

Quien necesita mayor información puede contactar con servidor.

domingo, 22 de noviembre de 2009

ASPROSUB Y JOSÉ VELEDO.

Asprosub, en Benavente, realiza una encomiable obra social. Allí encuentran cobijo, protección, asilo, ocupación los que reúnen unas mínimas cualidades, muchachos, hombres, mujeres disminuidos síquicos de todos los grados y dolencias. También los hay con minusvalías físicas, de nacimiento o por enfermedad.

Por detrás de los edificios albergue, en dos hectáreas calculo, se extienden los viveros invernadero, al aire libre, nave almacén, oficinas, taller ocupacional, etc. etc. Miles y miles de plantas hornamentales, arbóreas. Todo lo que ha de ver con la jardinería: semillas, herramientas, decoración,.... .

Voy por allí con cierta frecuencia. El Director es Jesús Toranzo Cepeda. Me decía hace unos días que es la mayor empresa de Benavente, con ciento y pico trabajadores (la mayoría con alguna minusvalía, que les permite actividad más o menos normal ) en nómina. Realizan mantenimiento en jardines de muchos pueblos de la provincia. Aquí, por ej.,.

Por allí, sueltos, andan los que tienen cierta capacidad de movimiento, y de comunicación. Algunos, incluso, hasta que hablas con ellos, te parecen normales. Unos cuantos se me han hecho amigos. Me saludan así que me ven: Emilio, "Gallofa", Petete.

A los más disminuidos los tienen ocupados, dentro de las aulas, con alguna actividad manual, o de entretenimiento. A los casi vegetales, los alimentan, limpian.

El viernes hablé con Avelino, un Maestro responsable de su cuidado. Le pregunté por Jaime Veledo Morales.

-¡Fíjate!. Creo que se da cuenta. Echa en falta la llegada, todos los sábados de su padre. Si había estado aquí, a traerlo, ese lunes por la mañana. Era el padre más implicado en el cuidado del hijo. Algunos nos los dejan aquí y vienen de tarde en tarde. José no faltaba a buscarlo ni una semana. Al chico le daba mucha alegría verlo. Pasaba aqui horas, jugando con él, o participando en actividades. Siempre traía caramelos para los otros chicos,.... . Hemos sentido mucho su muerte, tan inesperada.

José, a quien le arrebataron el padre cuando tenía cuatro años, volcaba su cariño paternal sobre ese hijo pequeño desvalido.

sábado, 21 de noviembre de 2009

LA PROTESTA CAMPESINA.

En general hay motivo para la queja. Y no sólo por la situación actual, sino por lo que pueda ocurrir a partir del 2013, en que se terminan los presupuestos para la actual política de ayudas, agraria común, la PAC.

Lo más injusto e indignante es la enorme diferencia de precio entre lo que percibe el agricultor y ganadero, y lo que paga el consumidor, diez o quince veces más en algunos casos.

Dicho lo cual, maticemos. Es un mundo heterogéneo, con una enorme diferencia de unos sectores a otros, y de unas explotaciones a otras.
Fijémonos en el sector de los grandes cultivos de secano: cereales, legumbres, forrajes, oleaginosas. Los que tienen muchas hectáreas reciben bastante dinero de subvenciones. Entre las Ayudas de la PAC, Zona desfavorecida, Ayudas Medio Ambientales (lo que se llamaba de las avutardas), Forestación de Tierras Agrarias, existen unas cuantas familias en la comarca de sesenta y setenta mil euros anuales, por unidad familiar. Aunque ya nada saquen de las cosechas (que aplicando nuevas técnicas, y viejos cultivos, como el de la alfalfa, en años normales, algo más se saca), no es para quejarse. Esos altos ingresos saltan a la vista: tractorazos nuevos, las mejores y más modernas máquinas, flota de coches de todas las gamas,….. .
En el extremo opuesto están las explotaciones, sobre todo ganaderas, que lo están pasando muy mal. Muchos cerrando y al borde la ruina, sobre todo en el porcino, y más en el ibérico de cebo, donde, dados los precios actuales, por más modernizadas y bien gestionadas que estén son inevitables las perdidas. Y el porcino no tiene subvenciones.
En el ovino ha mejorado la situación en los últimos meses. Los de esta comarca han aguantado dos años muy malos, sin apenas disminución de la cabaña, lo que sí ha ocurrido en otras zonas. Aquí la diferencia de rentabilidad de unas cabañas a otras es grande, según la genética y el manejo. Están emergiendo explotaciones pioneras, tan bien gestionadas (control lechero, sanitario, selección de la cabaña según ello, raciones adaptadas a la producción, control de las cubriciones; todo informatizado, o en cuadernos ) que compiten con las mejores del mundo. También subsiste el pastor tradicional, el del pastoreo, quien, libre de amortizaciones, sin deudas, se sigue defendiendo, a base de trabajo y esclavitud. Al que le ha pillado debiendo o con malas ovejas lo está pasando muy mal.
Vacas de leche, en Villalpando no ha quedado ni una. Sí en cambio en la Comarca, con tres explotaciones mastodónticas: una en Revellinos, otra en Villanueva del Campo, la tercera en Bolaños. Quedan explotaciones pequeñas y medianas en Cerecinos y Villamayor. Vivieron, como hasta hace año y medio, época de buenos precios y ganancias. Ahora están produciendo sin apenas rentabilidad. Le pagan el litro de leche a 41 pts..
Desaparecieron las de leche, pero surgieron las de carne: tres grandes explotaciones hay en el pueblo. Como están bien dimensionadas, capitalizadas, y reciben ayudas, no tienen problemas.
Otra cosa son los cebaderos de chotos: con los precios actuales, y llevan así mucho tiempo, la rentabilidad es muy escasa. Si bien, dependiendo del número de cabezas, la disponibilidad de dinero para comprar grandes cantidades de cebada barata, y la buena gestión en compras de terneros ( los traen de Europa del este, quienes ceban mucho), y ventas de canales, unos se defienden mucho mejor que otros. Por sus dimensiones, 900 cabezas, instalaciones y gestión sobresale una explotación de Tapioles. Familia que marcha de maravilla.
Los de los pollos están viviendo buenos tiempos. Es un buen complemento a la agricultura, o incluso para vivir de ello en exclusiva. Nave de mil metros, de 10 a 12.000 polos, millón de pelas cada dos meses, según me cuentan, cuando salen bien las crianzas.
El sector agrícola peor tratado en la actualidad es el hortofrutícola. Son superficies de tierra menores, pero con unos costes enormes de producción: agua, energía, fertilizantes, trabajo, y con escasas y nulas ayudas de la PAC. A su producción, como es perecedera, han de darle salida a como les paguen. Las diferencias de precio entre el campo y la tienda, escandalosas.
No sólo es el momento actual el que preocupa, sino el futuro próximo. Y no es cuestión de pedirle dinero al gobierno, (¡bueno está el patio!), sino de medidas necesarias.
Pongo un ejemplo propio: las tarifas eléctricas de riego. Hemos pasado de pagar 24 euros cada dos meses de mínimo, a 60 todos los meses. Controlar los márgenes de ganancia de las grandes superficies. Controlar las importaciones (que no se pueden impedir en un mercado libre) para que reúnan las exigencias de calidad que a los productos nacionales se aplican. Que continúen las ayudas de la PAC, reservándolas para los que realicen actividad agro-ganadera. Que aumente el monto para políticas medioambientales, la forestación de tierras agrarias, (por ejemplo), primando a los agricultores que las realicen por sí mismos.
Resumiendo: Es necesaria otra política. Hay motivo para la queja, pero, siendo sincero, mucho más en unos que en otros.

domingo, 8 de noviembre de 2009

EL PUEBLO DE LOS PIÑONES.

Pues resulta que una amiga villalpandina, María Jesús de la Puente Boyano, se fue a vivir a ese pueblo hace veinte años. A una sucursal bancaria del mismo habían destinado a su hermano Ignacio. Los padres, Ignacio, un "Quiterio" que trabajó en el Juzgado, y Teresa, hija de "Tinajo", los dejaron huérfanos muy jóvenes.

María Jesús cometió el error de esperar nueve años a casarse con un "pedrejero" al que conoció nada más llegar, porque José Antonio es un tío majo, majo: discreto, educado, buen profesional de la carpintería. Poseían unos talleres que me ha impresionado verlos. ¡Bueno!, gracias a esa tardanza ahora tienen un crío moreno precioso de 9 años.

Ayer nos invitaron a pasar el día con ellos, visitando algo de lo mucho que se puede ver en tan industrioso pueblo. Nos habían programado las visitas.

La primera, ¡cómo no! a una industria piñonera: Teresa Mate, "Piñones de la Tierra". Alfredo, el esposo, nos atendió con excesiva amabilidad. Servidor, en su insaciable curiosidad, no paraba de preguntar. Quiso, en las instalaciones centrales, comenzar la explicación desde que el piñón, con cáscara, entra en ellas, pero yo quería conocer el proceso desde que la piña llega del árbol.

Para ello nos desplazamos hasta la "era", mucho más grande que las de aquí de trillar, completamente lisa, compactada, y sin un hierbuco, fuera del pueblo. En un extremo una nave abierta de 1.600 metros cuadrados que, en breve, comenzará a recibir piñas, hasta llenarse.

Empiezan ahora a recogerlas, aún verdes y el piñón lechoso, pues la campaña dura varios meses. Si comenzarán en el momento óptimo de la de maduración, mes de febrero, marzo, no les daría tiempo: con los calores de mayo empiezan a abrirse. además el piñón va madurando en la piña cortada.

En el verano las extienden en la era, se abren, les dan vuelta, y las echan en una máquina que las tritura y separa piñones del resto de la piñas machacadas.
Éstos los van almacenando en una nave grande, robusta, dentro del pueblo: remolques y remolques. Varios millones de kilos.

Durante todo el año, en otro edificio muy próximo, les quitan la cáscara, la camisa, camiseta, calibran, seleccionan, lavan, secan, matan el germen con el vacio, garrapiñan, fríen una porción, envasan, en muy distintos tamaños, venden, exportan. Se pueden imaginar qué complejididad de máquinas, e instalaciones, hacen falta para ello. Pero ver en grandes y limpios contenedores esos miles de kilos de piñones tan limpitos, paga todo el esfuerzo.

Luego visistamos otra industría similar, de una Cooperativa de 18 socios piñoneros. Unos de éstos comenzarán el día 11 a recolectar las piñas de "El Raso". Sentarán su base en Belver. Como no saquen 200.000 kilos, palmarán dinero.

Las cáscaras de piñas y piñones son un excelente combustible. Se emplean para calefacción de naves avícolas, e incluso para calefacción doméstica. Todo ello va a parar a otra impresionante industria, "BIOMASAS HERRERO".

Había conocido al dueño en Expobioenergía, pero no me había imaginado lo que allí había: montañas de cáscaras, de leña, de residuos de carpinterías. Todo lo que es ramaje de pino, limpio y de cierto calibre, embalajes sin puntas, virutas, recortes de carpintería, lo convierten en serrín y transforman en pellets, del tamaño de los gránulos de pienso compuesto. Dos kilos de ellos poseen el mismo poder calorífico que un litro de gasóleo. Como existen calderas muy apropiadas, pienso ese combustible acabará por sustituir al gasóleo en las calderas de calefacción.

En Pedrajas de San Esteban se ve la riqueza por todos los sitios: todo nuevo, limpio; ni un adobe ni un tapial, (la antítesis de mis queridos pueblos terracampinos), tampoco edificios de pisos: mucha piedra, chalets, jardines, instalaciones educativas, deportivas, culturales (la Casa de la Cultura, con su enorme biblioteca, su auditorio, su entrada diáfana y ajardinada, merecería capítulo aparte).

Impresionado he vuelto de mi visita, y con una enorme deuda de gratitud a nuestros anfitriones. Por la tarde nos llevaron a la ermita de Sacedón, junto al rio Eresma, todo entre pinares. Allí, escalando enorme pino, la estatua del piñonero con su pica. Después a los pinares de Coca.

Regresé a casa agotado, satisfecho y agradecido a María Jesús, a José Antonio, a Alfredo, el piñonero, a José Mª Sanz, el amigo piñero.

¡Cuánto trabajo y riqueza generan los pinares!.

lunes, 2 de noviembre de 2009

EL DÍA DE LOS DIFUNTOS.

A pesar del título no voy a plagiar a Larra. Algo de crítica social podría hacer sobre los excesos florales a los muertos, y las escaseces de afectos a los vivos, pero prefiero traer a colación recuerdos.
La verdad es que el Cementerio está precioso. Cuán distinto de aquel pobre "corral de muertos", tapias de tierra, tumbas en tierra, cruces herrumbrosas,.... del Camposanto de mi infancia. Para recordar aquello transcribo unos párrafos de "Las Crónicas".
Noviembre, "dichoso mes que empieza con Los Santos y termina con San Andrés, cuando el vino nuevo, añejo es", llegaba con sus neblinas, su tristeza, los labradores en plena sementera, y las Novenas de Ánimas.
Era un mes lúgubre: el día de Los Santos y el de Los Difuntos los pasábamos en el Cementerio, casi toda la gente del pueblo.
Tenía pocos mármoles, y menos flores: si acaso algún crisántemo de las huertas. Humildes y garabeteadas cruces de hierro, que vendían en el Comercio Grande. En su base un óvalo para inscribir el nombre y la fecha, a mano con toscas letras de pintura blanca. El pequeño túmulo de tierra desprovisto de hierbajos. En casi todas lucían faroles, desde los más humildes, incluso los cuadrados utilizados en la cuadra, obra del Sr. Emilio, "El Hojalatero", a los más lujosos, comprados, incluso en el Bazar J, como los de mi abuelo.
Para los muchachos tanta concurrencia era una fiesta. Allí pasábamos el día jugando a las cartas sobre la pared de la fachada.
Era un mes lúgubre. Las campanas sin sin cesar de tañer a muerto en aquellos atardeceres plomizos. ¡Y la Novena de Ánimas, en San Nicolás, con el túmulo en el centro...!; y los cantos fúnebres, entre escalofriantes e ininteligibles del Sr. Macario, el organista... .
Y luego, la Novena de Ánimas en Las Monjas, más terrorífica aún, con calaveras brillantes, fémures y tibias sobre el túmulo; unas monjas de clausura invisibles, que cantaban desde el alto coro, encima del de ahora, enrejado de pinchos puntiguados,.... . Escenarios para inspirar a los románticos decimonónicos.
Las calles escasamente alumbradas, o a oscuras, cuando había restricciones o averías, llenas de barro. Las aceras, escasas en mal estado. Se hacía inevitable sacar el farol, o con mucha suerte, una linterna para transitar de noche por ellas.
En otra entrada, s. D. q., les contaré como se alegraba todo con el final de la sementera, la Novena de la Milagrosa, de la Purísima, las primeras matanzas y las bodas de los jóvenes labradores.

miércoles, 28 de octubre de 2009

ARTISTA.

ARTISTA.

Cuando iba a la escuela, a él, de lo que explicaban los Maestros, sólo le interesaba la pretecnología. De las matemáticas, lo justo para hallar las medidas de sus inventos: las cuatro reglas y el sistema métrico decimal, sobre todo el metro, centímetros y milímetros. El álgebra, la trigonometría, los logaritmos, los senos y cosenos, le sonaban a Chino, y él ¿para qué quería aprender todo eso?, a pesar del empeño y los coscorrones de Dª Tere. De lectura y escritura, ¡fenómeno!: es necesaria para comprender las instrucciones de fabricación de cualquier cacharro.
Por su notas, salvo en la susodicha pretec., podemos enclavarlo en el saco del, ya por entonces, mal llamado fracaso escolar. ¿Fracasado escolar un crío capaz de construir unos artilugios dotados de movimiento?.
Serraba las piezas de marquetería siguiendo un patrón, y se inventaba otras para que aquello funcionara. Un ascensor en la torre Eiffel, por ej.,. De los carretes de hilo sacaba poleas; aprovechaba los motorcillos y las pilas de cualquier juguete, instalaba bombillitas de linterna que lucían intermitentemente en la famosa torre.,…..
Cuando acabó la escolaridad, al taller de Coderas. Allí, como el pez en el agua. Incluso antes de tener edad para el carnet, empezó con su cuñado a trabajar de tractorista, y a reparar la maquinaría agrícola.
Cuando ya sabía horrores, montó taller propio de construcción y reparación de dicha maquinaría. No le asusta ningún tipo de apero, ni de máquina. Le he visto hacer verdaderas preciosidades, para nosotros alguna de ellas, como, a un remolque normal, ponerle una puerta trasera que se abre al bascular, opcionalmente; o una pinza a la pala para agarrar y arrancar árboles.
Ahora vengo de su taller donde perfeccionaba un artefacto que no he visto en ninguna feria. No tiene patente, ni marca. Me llamó mucho la atención.
-¿De qué factoría ha salido esto?.
-De talleres “Bartolo S.A.”.
-¡No me digas que esto lo has inventado tú!.
-¡Algo parecido habíamos visto por ahí!.
-¿Y así, a ojo, sin planos..?. ¡Eres un artista!.
Porque el cacharrito se las trae. Es un carro repartidor de paja y forraje, enganchado al tractor, o mejor diríamos repartidor de pacas. Lo utilizan en una finca grande con ganadería extensiva. A las 400 moruchas, cuando se les acaba el pasto, les reparten por el campo paja y forraje empacados. Le cargan tres paquetones, y el cacharro, uno a uno, va cortando las cuerdas, depositándolas en un depósito, troceando las pacas y soltando los trozos, diseminados por la pradera.
Para que todo sea automatizado, dirigido desde la cabina por el conductor del tractor, hace falta un sistema hidráulico que mueva todos los mecanismos. Podrían todos esos émbolos ser alimentados, conectados a las salidas hidráulicas del tractor, ¡pero no!. Es mejor la máquina posea su propio sistema: su bomba, depósito de aceite y distribuciones. Inicialmente esa bomba la mueve la toma de fuerza. El cuadro de operaciones está situado en “la caja tonta” (así lo definió Bartolico), en la que hay instaladas no sé cuántas electroválvulas, las cuales reciben las órdenes desde un mando, con no sé cuántos botones, que porta el tractorista.
Lleva funcionando desde el pasado invierno. Ahora está ampliando el raíl por donde va al pistón que empuja hacía atrás la paca o lo que queda de ella.
Por si no han caído en quién es, o para los que no sean de este pueblo, el artista, tan buena persona como buen profesional, se llama Jesús María Castrillo Redondo. El apodo, heredado de su padre, ya lo saben. “Bartolico”, para servirles.

lunes, 26 de octubre de 2009

Publicado hará como dos años, pero de actualidad.

SOBRE ENSEÑANZA O, MEJOR, EDUCACIÓN.- (I)

Una alumna a la que tres compañeras le rompen una pierna, un profesor zurrado por un crío de quince años, otra maestra sacudida por una madre, constantes bajas laborales de enseñantes por depresión, son pequeña muestra visible del desmadre educativo.
Debió ser allá por el ochenta y pico cuando un Maestro, Francisco Villaverde, puede que con un puesto en la Dirección Provincial de Educación socialista, llegó al Colegio de Villanueva del Campo a explicarnos las bondades del Libro Blanco de la reforma educativa, el que después devino en la LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo).
Discutimos a fondo: no estábamos de acuerdo con aquella filosofía de que para disminuir el fracaso escolar, se debería bajar el listón, a los que no pudieran saltarlo. A eso lo llamaban “adaptaciones curriculares”. Mayor la discrepancia en mantener hasta los 16 años el mismo programa para todos. Veíamos peligro en la relajación del esfuerzo, y en el buenismo que no con todos funciona. Lo del buen salvaje de Rouseau resulta, con los que son buenos.
Ahora jubilado, no por ello despreocupado del fragor de las aulas (tengo compañeros en activo y familiares docentes, visito el Colegio, charlo con padres, observo a los educandos), puedo hacer afirmaciones políticamente incorrectas que, en activo, ni se me ocurría escribir; ante las evidencias, sí las largaba por el piquito, en privado.
Cuestión de fondo: la herencia genética. Igual que heredamos el aspecto físico, y nacemos morenos, rubios, castaños, más o menos altos, cetrinos o pelirrojos, pues también los genes deciden las capacidades volitivas e intelectuales, junto con los rasgos sicológicos, tan distintos de unos a otros.
No. No estoy afirmando que ello decida totalmente la conformación de la persona, sino que esas características son la base, la materia prima, el trozo de roca a tallar por los agentes educativos: familia, escuela y sociedad.
¡Y claro!. Si la roca es pizarra, por ej., imposible tallar el busto perfecto (para el que hace falta mármol) de la brillante carrera universitaria a la que todos los padres aspiran. Sí es, en cambio, muy útil para formar buenas placas que cubran tejados. Ambas cosas necesarias en la sociedad.
Sólo los Maestros, no así los padres, conocemos la enorme diferencia en la capacidad de aprendizaje de unos alumnos a otros. Diferencia que se percibe en los primeros estadios. Primeras tendencias ya en la educación infantil. En 1º de primaria son ostensibles: los que saben, y no, leer. Van aumentando con los cursos. En la Secundaria los primeros, doblan en el circuito varias veces a los rezagados.
Estoy pensando en alumnos criados en parecido ambiente familiar y social; y, ¡por supuesto!, todos con las mismas oportunidades educativas. Nadie hoy puede decir, ¡gracias a Dios!, que él se quedó atrás porque sus padres no tenían dinero para mandarle a estudiar. Para todos, además de obligatoria, es gratuita la enseñanza hasta los 16 o 18 años. Gratuito el bachillerato, salvo los libros. Para la Universidad, con las justas notas adecuadas, hay becas, que perciben incluso los no tan necesitados.
Justo, conveniente, necesario que todo el mundo tenga derecho a la misma educación. Que, incluso, los que más lo necesitan reciban más ayuda. El Estado se vuelca con los de ACNE (Alumnos con necesidades educativas especiales, por algún tipo de discapacidad síquica o física). Bien la igualdad, pero imposible el intento de igualitarismo que late en la filosofía de esta política educativa.
¡Nacemos tan distintos.....!.
Dicho lo más incomodo, la próxima semana continuaremos con el análisis.

domingo, 25 de octubre de 2009

RESPUESTA A UN e-meil, anterior, de Antonio-Isidro de Caso.

¡Bueno, bueno Isidro!: ¡Qué sorpresa tan agradable!. Primero por lo que dices. Agradezco tus elogios. Segundo por cómo lo dices. No pensé tener un vecino (esporádico) tan culto. Pero, ¿dónde has aprendido tú a escribir así?. ¿No sería en la escuela de villa?.

La cultura es una de las cualidades que más admiro en las personas. La que más, la que más: la honradez, pero ambas no son incompatibles, sino complementarias. Como la segunda, en ti, ya la conocía, de ahí mi sorpresa por la primera. Es reconfortante encontrarse con gente así de este pueblo, en el que, entre los residentes, por desgracia, abunda la tarugez. Los hay tan patanes y vanidosos al tiempo, que salen de casa haciéndose los chulitos, con sonrisitas de guasa o de suficiencia, creyéndose algo, no sé en virtud de qué, sin ser conscientes de su propia ignorancia.

En cuanto al blog, es la nueva herramienta que me permite desahogar mi locuacidad de forma escrita. Soy persona extravertida, con afán didáctico. Me encanta expresar mis sentimientos, vivencias, información. Esto les ocurre a casi todos los seres humanos, lo que pasa que, la mayoría, se conforman con encontrar un interlocutor que les escuche "su película". Yo prefiero contárselo a unas decenas de lectores cada día, la mayoría vinculados al pueblo.

Hace tiempo que alguien me difinió como el "Cronista de la Villa" (no oficial). Y me gustó. Pero no te creas, amigo, que tengo una visión ideal del pueblo, sino todo lo contrario. Conozco sus miserias como nadie. No profeso el villalpandinismo cazurro de tanto patán de creer que este pueblo es el mejor, el ombligo del mundo. Uno de tantos que, cuando te alejas unos pocos kilometros, a la gente ni casi les suena. ¡Si en algunos macro bloques de viviendas de cualquier gran ciudad viven tantas personas como aqui...!..

Sí, en cambio, poseo añoranza del poblachón de mi infancia y juventud. Puede que los ojos de la inocencia me hicieran ver más bondad en las personas, menos odios y rencores, al tiempo que escaseces y necesidades. Es también el recuerdo de los mayores: mis padres, las abuelas, mis tíos, los vecinos, aquellos hombres y mujeres que nos teníamos común aprecio: Isidro "Patifus", Segundo "Marcos", el señor Pedro "el Sastre"; Floreal; mi tío Paco "El Carretero", la señora Petra, La Carrisia, las Cabritas, etc.

Intento ejercer las acciones que se le atribuyen a la buena prensa: formar, informar, entretener. Sobre todo FORMAR. Te aseguro soy persona, como se dice ahora, "MUY LEGAL", crítico con los defectos, porque quiero aportar mi vocecita en pro de la regeneración que este país necesita. Me gustaría que la gente fuera más ética, sobre todo los dirigentes.

Un saludo amigo Isidro, y perdona el rollo que te he soltado. ¡Por cierto!: ya está el Opel. ZA-2376- C, arreglado. No era la batería, sino el motor de arranque.

Un abrazo.

Agapito.

miércoles, 21 de octubre de 2009

AÑORANZAS DE ISIDRO DE CASO CRESPO.

“Carrisio el hijo del pastor de los Chicharros” era un niño que rasgaba la pared de la noche. Pescaba amigos en la c/Silera que era el mar de su universo y planetas, jugaba a la dola, a los toros, al pañuelo, a coger vencejos con papel y piedra, murciélagos con la gorra, de mi gran padre, “patifus” el pastor “de los chicharros” esta gorra, estaba (comida por el sol y el frío del campo), sobre todo en invierno. Ese crío travieso que se metía en casa del Sñr Pedro la Sñra Ramona y Guadalupe “los sastres” al brasero a buena temperatura que allí reinaba, igual que en casa de la Sñra Petra a estudiar, al calor de aquella vieja destiladora para no pasar frío, (que tú amigo mío, bien conocías) en la destiladora de aguardiente, (que aguardiente más especial) donde salía gota a gota, que tenían tus tíos o abuelos, que me parecía el anillo de Júpiter, allí estabas tú Agapito, vigilante, donde siempre te recordaré con un libro en la mano. También recuerda un pozo muy hondo en el corral donde echaban el hollejo de la uva, para secar este hollejo y luego usarlo en el horno, aquella juventud, sobre todo tuya, cuantas cosas hicisteis buenas de aquella hornada, con don Santiago el cura, todos aquellos de tu edad “los de la oración nocturna” aquello si que eran obras de teatro con sus cantos en la obra en el baile de "los mantecas” ¡compañero tu que opinas!! ¡compañero tu que opinas! Yo que tiene la viruela, porque también la tuvo su abuela… que recuerdos más bonitos. Ese niño, hoy un hombre, te recuerda cuando le llevaste al campamento de San Pedro de las Herrerías de arquero, que por primera vez con siete años salía de su pueblo, que ganas teníais de hacer cosas por la gente, también recuerdo con nostalgia a todos los hombres y mujeres de la calle Silera, los curreros, los sastres, los madroños, los cacharreros, los cogorzas etc… que ambiente había, todos aquellos hombres parecían tan grandes y corpulentos que ahora recordando me permito revivir las añoranzas de la infancia.

Descomponer el cielo en partículas de magia para después unirlas en el rincón donde los juegos se quedan a la espera. Que ahora cuando este hombre va al nº 6 de la calle Silera donde nació, en ese cuarto que dejó impresas, como pequeñas gotas, los sueños y recuerdos inusitados de la niñez y no ve a nadie por la calle se entristece.

Cuando el sólo está en esa casa por la ventana ve el amanecer, ve la lumbre que cultiva la semilla de su imaginación y deja una puerta abierta a toda la creatividad que pueblan los recuerdos.
Las ilustraciones e imaginaciones nacieron en la plenitud del espacio celeste y el vaho de los deseos mágicos que algunas veces todas los que fuimos niños vimos correr.
Vive en un momento donde el oficio de la historieta no ha cobrado aun su justo valor, y ha llegado para encontrarse a chicos y grandes en el sitio que ocupan sus recuerdos.

Con la vida aprendemos a no temer por las ilusiones y a seguir creyendo, como cuando niños, que aun en el más inmenso y oscuro de los universos, hay un lugar para el juego y la poesía.
Lo más increíble es que este niño, hoy hombre pequeño, siempre tendrá siete u ocho años, y si el creador del intrépido personaje no desiste, seguirá sorprendiéndo por convertir la noche, en una fantasía preñada de estrellas.


TAMBIEN EL "CARRISIO" HIJO DE "PATIFUS" QUISO SER TORERO
El poso que esta Fiesta ha ido dejando en nuestra cultura es tan denso y nos ha contaminado de tal forma que sin entender su contribución pocos entenderíamos de nosotros mismos. Hablar con total libertad, y con la educación debida, de cualquiera de los temas por los que extiendo mi raíces, esta Fiesta que amo será el objetivo de este espacio. Un maletilla de la c/ Silera nº 6 Villalpando (Zamora) que quiso ser torero.
(El relato que viene a continuación forma parte de mis recuerdos de, aficionado taurino natural del pueblecito arriba indicado, de esta forma refleja, además de mis recuerdos de chaval, mis recuerdos).
Agradecimiento de haberme metido en este mundillo con tan solo 13-14 años a Luís "Grillero" Antonio "Gatero" y a mi apoderado Martín "Cogorza" que, por cierto, pocas personas lo saben. Va por uds.
Al comienzo de las fiestas de San Juan siempre aparecía, iba algún lugar donde había toros, San Pedro la Tarce, Villamayor, Siete Iglesias, Villlafrechos, Castroverde, Mota del Marqués etc... Antonio Isidro de Caso que en mi pueblo me llaman “carrisio” aunque mi nombre de batalla era el "el hijo de patifus".
En el ato, una camisa y un pantalón, muleta, estaquillador y capote, en el bolsillo nada, en el estómago lo justo… mi afición no cabía en ningún sitio. Yo era un maletilla flaco, muy joven, zamorano, de Villalpando que estudiaba con Don Marcelino y Don Manolo, (de pago) simepre lo decía y me examinaba en el Instituto de Claudio Moyano de Zamora. Me decían que era un maletilla de postín, hacía alguns días que había dejado mi casa en la c/Silera 6. Sólo me importaba torear, robar un pase aquí y otro allá. El precio era muy alto, pues además del riesgo, simplemente, malvivía. Dos frases me acompañaban siempre en mis andanzas: “por favor” y “muchas gracias”.
Mis primeros recuerdos son del año sesenta y tantos. Era lunes, me senté debajo del carro de de su dueño “Carranchín”, mientras yo toreaban toros que no existían, verónicas y naturales sin toro, la Reina de las fiestas y su corte (que mayores parecían entonces) se acomodaban en el balcón del Ayuntamiento, y los músicos, con tambor, flauta chifla, intentaban tocar cualquier cosa que sonara e hiciera ruido (había tanta gente que no cabían en los tablaos). Eran las cinco de la tarde, todo estaba en su sitio: la gente en sus “tablaos”; el toro -el mayor de los tres que iban a ser sacrificados durante las fiestas- esperando su salida; yo maletilla, tenso junto al carro de “Carranchín”. El toreo pausado y perfecto -de salón- cambiaba totalmente cuando el animal, pasado de kilos y fecha, pisaba el ruedo; comenzaba lo real, con el toro, avisado y desarrollando sentido, el peligro se palpaba. Pero allí estaba yo intentando hacer fácil lo imposible. Todo sobre los pies, parar, templar y mandar un sueño. Un derechazo, al que una colada transformaba en un ayudado por alto, otro de pecho; el compañero de al lado, una media y un desarme, carreras y una voltereta; el siguiente, dos mantazos y al olivo. Unos tiritaban de calor, otros sudaban de frío. ¡Qué bromas gasta el miedo! Mientras los músicos de las chiflas intentaban tocar “España Cañi”, el respetable, mitad en broma, mitad en serio, jaleaba y aplaudía las faenas. El martes más de lo mismo, torear de fuera adentro y de arriba abajo no podía ser, yo lo intentaba una y otra vez, eso sí, jugándomela. Oí decir que en el cincuenta y siete, un maletilla y el alcalde de Nueva Villa, estuvieron a punto de irse por culpa del astado de turno, y en el sesenta y seis yo vi mandar al hule a “Benito” y a otro torerillo de Medina. Con aquel bicho no pudieron, lo mató la Guardia Civil. El miércoles, mientras el incombustible “Requena” fijaba al último de la feria, el maletilla, con un capote extendido, pasaban el guante: “A ver señores, la voluntad, una peseta al año no hace daño. Gracias, muchas gracias”. Era el momento de la merienda; calor, tripas y cabezas de sardinas rancias en el ruedo, sol y moscas. Olía a churros y a pólvora. Ensogado y apuntillado el último toro, la plaza se desmontaba en tan sólo unos minutos. Entonces, año tras año, yo me daba el berrinche más grande del mundo. Esa noche los músicos daban la última vuelta al pueblo, la gente cantaba el “Cheli te quiero” y a una “Dorotea” que se iba a casar; los oía desde la cama, ya era tarde. El jueves, al mediodía, yo que era el único maletilla que aún quedaba en el pueblo me despedía de “Mariano el de las vacas”, llevaba dos años durmiendo en su pajar y comiendo, muchos días, en su mesa. Prometi volver y éste se comprometió a guardarme el “hotel”. Fue conmigo hasta el puente, le dije que iba a un pueblo de Salamanca en el que había fiestas y tenían toros, quizás allí hubiera alguien “importante” que me contratara y me hiciera debutar de luces. Fui a la plaza, tres manchas de sangre seca y una de ceniza -de la mayor hoguera del mundo- era lo que quedaba de las fiestas. ¡Qué lento iba el tiempo entonces! Había que esperar un año para empezar de nuevo, pero una y otra vez llegaba a Villalpando a estudiar porque, lo que se dice trabajar, núnca trabaje para nadie en el pueblo. El desorden de la capea pura y dura -donde se hicieron muchos de los grandes- se quedó grabado para siempre en mi memoria. Por entonces sus días se estaban acabando, capeas y maletillas tendrían que competir con las Escuelas Taurinas y con muchos de los “pegapases” que estas facturan, “figuras” -una mayoría- de paso atrás y pico delante. Cada año había menos maletillas, hasta que un año no vi ninguno. Yo esperé… y ya no volví más por allí. Para ver, para oir, para sentir…… Acaricia mi capote la locura de este sueño, y se viste de oro y seda el latir de mi silencio…… y al despertar se dibujan cosidas a mi muleta las ilusiones más nuevas, la nostalgia más añeja. En anexo una foto istórica de cuando yo fui maletilla.

domingo, 18 de octubre de 2009

EL AMIGO PIÑONERO.

En una de mis crónicas daba noticia de la lluvia, y decía que podrían salir níscalos.
Una de las lectoras, que vive en el pueblo de los pinares, (y no sabía la cantidad de pinos que había en el suyo), se lo tomó al pie de la letra. Me llamó preguntándo si habían salido los "nícalos".
-"Creo que no, porque se ha puesto muy áspero, pero si queréis venir un refugio donde asar carne no os va a faltar.
Vinieron ayer, con su niño, otro matrimonio amigo, mayor, un hijo y un amigo de éstos.
Resultó que el hombre mayor había sido piñonero en Pedrajas de San Esteban toda la vida. Un hijo suyo sigue con el oficio. Conocían de sobra el piner del Raso. Cuando había piñas se quedaban con la subasta y "bajaban" camiones de ellas. Lo que no conocía eran todas "las pimpolladas" que había nuevas. Se echaba las manos a la cabeza de lo abandonadas que estaban hectáreas de más de diez años, necesitando entresaque (aclareo), y podas.
Nuestra plantación, en la nueva era, fue la primera que se hizo en la provincia. Tienen ya quince años los pinos. Hace cinco entresacamos la mitad, y podamos los restantes, pero todavía le sobra otra mitad. Ya vuelven a pegar las ramas entre sí. Me hizo observar que los de orillas, y los más separados tenían piñas. Uno escarriado, está cuajado.
Poco menos que nos llamaba holgazanes por tener aquello tan abandonado.
-¡Lástima me pille tan lejos, que si no, venía yo a talar y podar!. Este pinar debería estar en plena producción. ¿Tú sabes lo que valen las piñas, y lo que puede dar un pinar, aunque ahora estén más baratas?.
Convenció a mis hijos. Se meterán, de nuevo, con el pinar este invierno.
Viendo todas las has. plantadas, coincidía con lo que me dijo un técnico de Medio Ambiente: -"En Villalpando estáis plantando el provenir de las futuras generaciones, además de limpiar la atmósfera".
Y no sólo por el piñón, lo que se conseguirá si se cuidan, sino también por toda la leña (residuos forestales o biomasa, como ahora se dice) que de los subsiguientes aclareos y podas debe obtenerse.
Copio una frase del Anuncio en el B.O.P. de las centrales termosolares: -"La instalación utilizará combustible fósil y/o BIOMASA (¡claro!, en el invierno, y cuando haya niebla) para el mantenimiento de la temperatura del fluido término....".
¡Pues eso!: Mi nuevo amigo piñonero me confirmó lo que intuía: En todas esas pimpolladas estamos sentando las bases de trabajo y riqueza futuros.
¡Dios lo quiera!.