sábado, 26 de octubre de 2013
DEJARAN DE SER PRESOS PERO SEGUIRÁN SIENDO ASESINOS
Por triste que sea reconocerlo, las víctimas han ocupado un lugar marginal en la lucha contra el terrorismo y sus secuelas.
Durante los años ochenta y parte de los noventa, prácticamente fueron ignoradas. Después, durante un tiempo, adquirieron cierta visibilidad y se les dio más protagonismo. Fueron los años del pacto antiterrorista y de la Ley de Partidos, los años en los que ETA y su submundo quedaron acorralados y señalados como lo que son: una banda criminal y totalitaria. Pero esos años pasaron, y llegaron los de la negociación. Y entonces las víctimas volvieron a ser, sobre todo, un incordio.
Si no hay víctimas, no hay crimen. Si las víctimas se marginan, el crimen se diluye. Desde hace tiempo, todo el debate sobre el terrorismo gira en torno a los presos. Así se les llama, sin más: los presos.
Presos ha habido siempre. El hecho de serlo ni significa ni siquiera haber hecho nada malo. Todas las dictaduras tienen presos de conciencia, presos políticos que lo son por ejercer una libertad que está prohibida.
Sin duda, Inés del Río, Henri Parot y compañía son presos. Pero son algo más: convictos por múltiples asesinatos que sufren condena en un país democrático. El día que salgan de la cárcel dejarán de ser presos, pero serán criminales hasta sus últimos días.
Sin embargo, todo la estrategia del mundo de ETA-Batasuna (los Sortu, Bildu, Amaiur, Herrira...) pasa por convertir a esos "presos" (a esos criminales) en víctimas.
Víctimas de un Estado represor, de un simulacro de justicia, de un conflicto ancestral... Una vez cumplida su pena, se reincorporan a la sociedad entre homenajes y aurreskus. Y, por supuesto, no se puede admitir que se les recuerde que si estuvieron en la cárcel fue porque mataron a alguien, porque causaron verdaderas víctimas que nunca podrán volver a su casa.
ETA y su mundo celebra todo: celebraba los asesinatos cuando los había y celebra las sentencias cuando les conviene. Hoy, tras el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, hay que recordar que ellos son lo contrario a la democracia, a la justicia, y a los derechos humanos. Que simplemente se sirven de las instituciones cuando les interesa, y las socavan por medios criminales cuando no. Ellos siempre celebran, pero eso no quiere decir que debamos concederles victorias que no les corresponden.
La sentencia habrá que cumplirla, porque la democracia, aquello que ETA ha luchado por destruir, no va a rendirse. Pero el Gobierno tiene margen de maniobra para aplicar el fallo pensando en las víctimas. Tal y como ha pedido Rosa Díez, debe actuarse sin violentarlas. Hay que hacer un esfuerzo por recordar que las personas que verán rebajadas sus penas son los asesinos de cientos de ciudadanos con nombres y apellidos.
Hombres y mujeres, militares y civiles, policías y obreros, concejales y jueces, adultos y niños. Y que hay más de 300 asesinatos de ETA impunes, pendientes de resolver, sobre los cuales muchos de los que se beneficiarán de la sentencia del TEDH conocen datos decisivos.
El Gobierno debe corregir el rumbo. No se puede consentir que los totalitarios establezcan los términos del debate. ¿En cuántas ocasiones ha dicho el ministro del Interior que hay motivos para ilegalizar a los comandos políticos de ETA, para después no hacer nada?
¿Habrá que recordar otra vez el caso de Bolinaga, o los cambios en la política penitenciaria, o la inacción ante la estancia pública y notoria de los jefes terroristas en Noruega?
Aplicar la sentencia de Estrasburgo de la forma menos dañina para las víctimas debe ser sólo el primer paso de un cambio radical, de volver al camino de firmeza democrática y claridad en el discurso, de volver a llamar a las cosas por su nombre y poner a cada uno en su lugar. Honrar a las víctimas y plantar cara a los criminales y a sus amigos.
martes, 22 de octubre de 2013
ACTUALIDAD
Antes de seguir con el segundo capítulo de INGRATITUD, prefiero hablarles de la actualidad en Villalpando y Comarca.
Hoy amanece lloviendo. El domingo 14, al metereólogo de RNE en el programa de Pepa, le oí la posibilidad de un nuevo episodio de borrascas atlánticas para el fin de semana siguiente, antes, el martes, nos rozarían algunos frentes, como fue, que nos dieron un poco de agua que apenas nos interrumpió la sementera dos mañanas. La amenaza gorda era la de los "episodios". ¡Cómo para no darse prisa a sembrar...! Por las noches se veían luces de tractores por todos los campos.
Durante la semana todos los pronósticos iban confirmando la entrada de los frentes de atlántico, el aire de abajo que es el que toda la vida ha traído el agua. Los esperábamos para el sábado, pero ya el viernes por la noche cayeron 12 litros que echaron a todos los tractores para casa. El sábado y el domingo nos dio un respiro. Ayer lunes: todos al campo.
Con lo caído hoy y lo que parece va a seguir cayendo, ¡se acabó la sementera! Los de siembra directa tienen ya mucho sembrado, lo que pasa es que como siembran tanto, todavía les falta. A nosotros, con el mínimo laboreo, ayer, prácticamente rematamos la siembra de cereales y forraje, en la sementera de otoño. Quedan guisantes y girasales, ya a la salida del invierno y en primavera. Los tradicionalistas, "los buenos labradores de toda la vida", los de la vertedera, que han aprovechado el buen tempero de pasados días para hacer "tan buena labor", los hay que no han sembrado ni un puño.
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Según he oído, o me han dicho, parece ser que para la Purísima, entre una asociación de "Hosteleros" y "Astauvi", van a montar las garitas en la plaza y soltar uno o dos toros de "cajón". No me parece mal, así pueden animar la fiesta. Puede ser también una forma de honrar a la Virgen, además de las borracheras, las blasfemias y la droga. Lo que dudo es de si el coste del toro o toros, montaje de vallas, seguros, médicos, ambulancias,.. compensará a los de los bares en el posible aumento de negocio.
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La pasada semana, en el Congreso de los Diputados, se ha debatido el borrador de "Proyecto de Ley de nueva planta y demarcación judicial", una barbaridad irracional de tal calibre que todos los grupos políticos la han rechazado. Esto apenas si ha tenido eco en los medios de comunicación, si me he enterado ha sido por UPyD.
Por lo que a nosotros afecta, si esa barbaridad de ley saliera adelante, desaparecería el Juzgado de Instrucción, y no sé si el Registro y la Notaría. Los de Benavente, están en guardia y van a echar el resto. Debemos unirnos a ellos y hacer lo mismo. Hemos de armarla parda por ser ley que sólo traería perjuicios para todo el mundo, para la justicia en primer lugar, y, para los pueblos,....! pues ya ven cómo quedaría el nuetro.
Sé que el Ayuntamiento está dispuesto a lo que haga falta. Hemos de ir pensando en medidas, si es necesario, de la máxima fuerza, que esto no es la Ley Wert en que sí tiene razón el gobierno, es una aberración que debe combatirse poniendo, cada uno en su provincia, al país "patas arriba".
Se admiten propuestas. Yo estoy dispuesto a echar el resto.
domingo, 20 de octubre de 2013
INGRATITUD (I)
Suena el teléfono de casa una tarde de mediados de diciembre de 2.005.
-¡Sí, dígame!
-¿Vos sos David Madroño?
-No señora, o señorita, soy su padre.
-Gran gusto “cabalyiero”. Sus lindas voces son igualitas.
-¿Quiere que le dé algún recado?
-Mire “scho so” Crecencia Leiva, le llamo desde Buenos Aires, en la República Argentina para pedirle un favor.
-Cuénteme por si yo puedo ayudarla desde tan lejos.
-“So” la mamá de Matías Amarilla. Vuestro hijo David fue su padrino de bautizo y primera comunión cuando mi nene era pibito de nueve años en las Escuelas de Fátima del padre Leoncio, en Villa Soldati. Le cogió gran cariño. “scho” hablé con él unas cuantas veces. Viendo la pobreza en que vivimos acá, me animó a viajar a España.
-Sí, recuerdo que David nos habló de ustedes, pero habiendo transcurrido seis o siete años, pensé habían desistido de la idea.
-Recién que encontré su teléfono. Y es que ahora mi hija Silvana se ha graduado de Secundaria. Ha terminado todo su ciclo en Fátima y desea seguir estudios universitarios, pero aquí sin plata no se puede acceder a la Universidad. Por eso me gustaría encontrar algún trabajo en España para poderles mandar platita.
-No sé en lo que usted está dispuesta a trabajar. Si no le importa hacerlo como trabajadora del hogar enseguida encontraríamos trabajo.
-¡Pues claro! Es lo que he hecho toda mi vida. Además como interna es como podré ahorrar platita para mandarles.
-Deme su número de teléfono. Le voy a buscar trabajo y la aviso.
-En mi casa no hay teléfono fijo. Nos arreglamos con el celular. Ahora le estoy hablando desde casa de mi vecina. Es este el que le voy a dar.
Copio una tira de números y le prometo llamarla así que encuentre algo.
Ella me lo agradece con delicioso lenguaje.
Así que cuelgo, mando un anuncio a “El Norte de Castilla”, para publicarlo tres días. Doy el móvil.
Lo publica al segundo día, y, luego por la mañana, empiezan las llamadas. Todas con la misma historia: que si estaba en España y tenía referencias y papeles.
Fue tal el mareo que llamé al “Norte” para que dejaran de publicarlo, aunque no me devolvieran la tarifa.
Fue entonces cuando lo repetí en “La Voz de Benavente”, donde yo escribía, pensando que los posibles interesados podrían conocerme y valerles mi referencia. Puse el teléfono de casa.
“La Voz” era semanal. El primer día de publicación llaman preguntando por el anuncio. Enseguida nos identificamos. La interlocutora era Josefina de Anta, de Cerecinos de Campos. Necesitaban una señora interna para cuidar a su padre, “Julines”. Quedamos en que vendrían a hablar conmigo.
Un día de aquellas navidades del 2.005 se presentan en casa Josefina, y dos de sus hermanos. Se iba una brasileña que había cuidado a su padre durante cinco años. Tenían mucho interés en que yo les diera referencias de esta señora “argentina”. Les dije que la impresión causada en la conversación era buena. Les conté los antecedentes:
Nuestro hijo David, declarado objetor de conciencia cuando era obligatorio el servicio militar y agotadas las prórrogas por estudios, consiguió cumplir con la “Sustitución Social Obligatoria” ayudando al padre Leoncio en sus “Hogares y Escuelas de Fátima”, en el inmenso e inhumano suburbio de Buenos Aires llamado “Villa Soldati”.
Cuando el padre Leoncio Herrero Núñez, hijo menor del Sr. Benigno “El Panadero”, hermano de tía Lola, de Isabel, las dos que quedan, y de Benigno, Clemen, Melitón, Justo (padre de Manolo el de Mati), LLEGÓ de misionero de los Sagrados Corazones (tenían el Seminario, “La Pequeña Obra”, fuera, entonces, de Valladolid, en la carretera de Segovia; por allí pasaron un montón de seminaristas, entre otros Félix, actual alcalde), a Buenos Aires, Parroquia de Fátima,año 1954, con veintitantos años y dos metros de estatura, se encontró con un suburbio de chabolas alrededor del inmenso basurero de Buenos Aires donde cientos de niños rebuscaban entre la basuras su sustento.
El gigantesco esfuerzo de Leoncio consiguió que sobre aquel basurero, desde hace ya muchos años, surgieran los Hogares y las Escuelas de Fátima, donde millares de niños han recibido sustento y educación, si bien mejor aprovechada por unos que por otros.
Durante la dictadura de Videla, en Villa Soldati, se construyeron bloques y bloques de millares de viviendas colmena. Allí se alberga el sustrato social más bajo de los doce o catorce millones del inmenso Buenos Aires, capital federal. Está compuesto, en su mayoría, por inmigrantes de los vecinos países sudamericanos más pobres, predominan los bolivianos y paraguayos, como es el caso de la señora que nos ocupa. En esa enorme barriada la droga y la delincuencia capan a sus anchas. Allí no entran ni los carteros a repartir la correspondencia.
Los “Hogares, Escuelas y Parroquia de Fátima” son una flor en medio del lodazal.
A los tres hijos de “Julines” visitantes (por entonces yo no conocía lo que era Villa Soldati), les hablé de la confianza que me daba el que esta señora fuera una “usuaria” para sus hijos, de la formación del padre Leoncio. Estaba separada del marido, no tenía pareja, sí los dos hijos. La edad, 47 años entonces, era muy adecuada. También nos gustó la motivación de venir a trabajar a España: mandar dinero para la educación de sus hijos, Matías, el chico, todavía seguía en “Fátima”.
Así que decidieron que viniera a cuidar a su padre.
Lógicamente, sin conocerla, no iban a solicitar y conseguir el permiso de residencia, para que viniera ya “colocada” con los papeles en regla. Habría de venir, como todos, por su cuenta, con pasaporte de turista, billete de ida y vuelta, al cabo de tres meses máximo. Luego, si les gustaba, le arreglarían los papeles.
Y así fue llamé a Cres para darle la buena noticia.
martes, 15 de octubre de 2013
QUE EN TIEMPO DE SEMENTERA, QUE EN TIEMPO DE SEMENTERA
anda la gente ocupada”. Esa es la causa de que tenga un poco abandonado el blog.
Suena el móvil: -vete a por rejas y tornillos a Agrinza y me los traes al Camino la Casa. –Que no me va a llegar la semilla de centeno que me trajeron de Cobadú, y en Agrinza no queda (un híbrido del que se tiran 56 kilos/ha, semilla muy cara), corre a Benavente a por ocho sacos, .que vengas a relevarme mientras voy a comer. Eso Álvaro.
Jesús: -llévame al pinar de Villalobos a buscar el tractor con la astilladora, -vete a por la bañera... Y, todavía en una emergencia a David que anda a tope, Dios le proteja, he tenido que llevarle unos saquitos de pellets a dos clientes.
¡Claro!: como a esta actividad de perillán se suma la primordial de “trabajador del hogar”, no me resta tiempo para la bitácora.
Ahora, atendidas las labores de casa, hasta que me asome a ver cómo va la cosechadora en los girasoles, si llena o no la bañera, me siento a contarles de estas cosas. De poco ahora puedo contar que no sea del campo. Me apasiona esta moderna agricultura. Ella y la literatura son mis dos grandes aficiones.
-Labriego, ¿vas a la arada? / pues dudo que haya otoñada / más tranquila y placentera / para cantar la tonada / de la dulce sementera. ¡Si Gabriel y Galán levantara la cabeza vería que éstas, sólo se parecen a aquellas, en placentera, la de este año. Ahora ya no –“vuela la simiente de mis puños, / cae sobre la tierra removida / siente la caricia del terruño / que abre sus entrañas a la vida”.
Desaparecida la bucólica imagen del “sembrador”, cómodas, eficientes, impresionantes máquinas se encargan de esa labor. No obstante, el moderno “sembrador, sigue poniendo en la besana su amor, y la espiga de mañana, será su recompensa mejor”.
El tiempo está viniendo a pedir de boca: ciento y pico litros en el momento justo, Cristo de Villarrín, ya dicho. Levanta y se queda mimoso, oreador. Han germinado, nacido todas las malas hierbas. A eso le llamamos purgarse el terreno. A medida que las parcelas lo van consintiendo, según los suelos, las hay todavía con charcos, van entrando los tractores.
Nosotros como tenemos unas parcelas, las más amorosas del término (eso, según los antiguos conceptos, quiere decir malas por arenosas) pudimos ya el pasado lunes, día 7, empezar a sembrar, previo “tirar el abono”.
Enganchó Álvaro el carro esparcidor y a media mañana había cubierto 16 has. A continuación echó en el cajón de la sembradora los saquitos de centeno (en trigo tiene una capacidad de mil quinientos kilos de simiente), y, ¡a sembrar”. Labor de primor.
Algún entendido me preguntará. ¿Estarían de barbecho? ¿Las tendrías ya preparadas?
¡Pues no señor! En el pasado verano recogimos de ellas una buena cosecha de veza forraje. Ayer uno me preguntó: -¿y no las dejáis descansar?
Respuesta: -descansan mucho más teniendo una leguminosa que de barbecho.
En cuanto a preparadas: nuestra máquina compuesta ara (chisel), prepara (discos ondulados), esparce la semilla, y tapa (rastrilla y rodillo), todo de una pasada.
Ya hace años que de nuestra explotación desapareció el anacrónico, antieconómico, antiagronómico barbecho. El mismo camino han seguido la mayoría de los labradores, aunque eso va por pueblos, según lo rutineros que sean en cada uno.
Lo de reblar, vinar, terciar, de febrero a junio era imprescindible cuando se araba con mulas. No había otra forma para que, al llegar octubre, los suelos tuvieran tierra para ser sembrados. Era el sistema de año y vez: una escasa cosecha cada dos años.
Todavía en algunas labranzas, cada vez menos, siguen aferrados a esa práctica tradicional. Es increíble que algunas personas sigan dominadas por los clichés, por los estereotipos de toda la vida sin ver la evidencia de la parcela del vecino que, mientras ellos labran un año, gastando y sin recoger, el otro tiene una buena cosecha de forraje, y al año siguiente mejor cosecha de cereal que el barbechero.
El laboreo es lo que menos influye en las producciones. Éstas se asientan en cuatro pilares: meteorología, fertilización, rotación de cultivos y lucha contra las malas hierbas.
Lo de ara hondo, con vertedera, es tan innecesario como, en ocasiones, además de caro, contraproducente. Así ocurre en esta otoñada. Las lluvias abundantes, unidas a la buena temperatura de los días subsiguientes, despertaron la vida de toda la fauna y flora del suelo: hormigas, lombrices, bacterias de todas las clases. Cada unas ocupan distintas capas del suelo. Voltear esa tierra es una agresión al ecosistema. Lo del elefante en cristalería.
Cuando empezamos a tener noticia de sembrar sin arar, de la siembra directa, las mofas, chanzas y risitas de los buenos labradores de toda la vida, los que aran derecho, eran notorias. La mayoría teníamos dudas. Ahora, cuando hay labranzas que llevan catorce años con el sistema, que lo hacen bien, que han caído en, y superado, los inconvenientes, que, en cien hectáreas se ahorran siete mil euros de gasóleo año, y tienen iguales, sino mejores producciones, la cosa no tiene duda.
La pasada primavera visité, con Carmelo Labrador de Vidayanes, algunas de sus parcelas (él y su sobrino llevan doce años con la SD, sin remover ni un terrón de tierra; tienen una labranza muy grande). Estaban impresionantes. El otro día, en Agrinza, el sobrino, Emilio me confirmó habían obtenido una producción de 5.500 kilos/ha. de promedio, ni sé los cientos de miles de kilos de cereal, guisantes, veza,.. Camiones y camiones. Más de un millón, seguro.
La rotación, junto con la aportación de la paja, son la base de la SD. Ahora ha aumentado tanto la materia orgánica de sus suelos, que ya empacan la paja del cereal, dejando, como dogma de fe, la de legumbre, que, junto con los rizobium, tanto en nitrógeno enriquecen los suelos. Éstos se han vuelto mollares, llenos de lombrices.
Puede que en los terrenos pedregosos, silíceos de Villalpando no funcione tan bien la SD. Nosotros por ello, además de por lo carísimas que son las sembradores directas hemos optado por la máquina dicha que realiza algo de laboreo, a la par que ahorra el herbicida imprescindible en la siembra directa para matar el rebrote otoñal.
Otros labradores grandes,los hay de quinientas hectçareas, con dos o tres tractores en la explotación, realizan el mínimo laboreo, con labores verticales, (chisel, cultivadores), o minivertederas ( “milagrosos”, araditos de cohecho), siembran a voleo (algunos con carros esparcidores de 7.000 kilos de capacidad) y tapan con los kosquilder (una especie de gradilla de hasta seis metros de corte).
Ayer José María Suena, a quien llevé unos pocos guisantes, viendo el enorme montón que tenía en la 3ª nave (impresionante la importancia económica y social para la economía de la zona de la empresa Hnos Suena Anta, cómo disfrutaría Emiliano viéndolo), me confirmó que ya bastantes ganaderos de ovino, con los guisantes en la mezcla, le aportan toda la proteína necesaria para que las ovejas den leche, sustituyendo a la que parecía insustituible y carísima soja.
Cuando empecé este artículo eran los días bonancibles. Pero ayer y hoy ha llovido un poco. A ver si esta tarde nos deja seguir. “Pa el sábado ya dan más agua”. Como vuelvan a entrar las borrascas, ¡adios sementera!
¡Qué Dios reparta suerte!.
jueves, 3 de octubre de 2013
NOTICIARIO LOCAL
Esta mañana, en el enorme aparcamiento para camiones que hay, para en caso de nevada, (lleva construido más de tres años sin que lo haya pisado un vehículo hasta hoy)frente a Agrinza, en el ángulo entre la carretera de Zamora y la Autovía, detrás de la casa de Jesús Burgos, se ha llevado a cabo un simulacro de emergencia en caso de fuga radioactiva. Si es que resulta que por la A-VI transitan camiones cargados de productos radioactivos, y nosotros sin saberlo.
Caí por allí con la bici de casualidad. Me sorprendió ver tanto vehículo: ambulancias, de bomberos, del 112, una unidad móvil lujosísima de RTVE, CyL, un trailer, montón de coches, de gente con uniformes de Protección Civil, bomberos equipados con trajes y máscaras antiradiación,...¡la leche!
Del camión, que "había chocado" con dos vehículos, salíó una especie de humo, "el escape radioactivo" que afectó a uno que pasaba por allí, y cayó patas arriba. Empezó a ulular una ambulancia, una tanqueta de bomberos,.., ¡más bonito!. Sacaron al tío en camilla hasta la ambulancia, y eso fue todo. Un juego muy divertido que no sé la pasta que habrá costado. Pero hoy hemos salido en televisión.
En el pasado verano, debido al cosechón, llenas las naves, silos y playas de Agrinza, dado que los camiones no daban a bondo a llevar a Cobadú, tuvimos que romper la valla y llenar de enorme montón de trigo una tierra de al lado, mientras defrente teníamos cinco o cuatro hectáreas de imponente asfalto. Dicen que pidieron permiso para poder utilizar unos días un pequeño trozo de esa playa, y no se lo dieron, que pasaban la pelota de unos organismos a otros.
Cuando vi a Alberto, el grandón Delegado de la Junta, con Tonino, el Alcalde de Benavente, y otro señor con pinta de alto cargo, resultó ser el Director General de Protección Civil, me acerqué a ellos. Félix, por lesión, no estaba, Alberto le llamó de inmediato, interesándose por su salud. Les di las quejas por lo ocurrido hablándoles de "optimización de recursos", de utilidad pública, etc.
Alberto me dijo que él nada supo. Que eso es propiedad del Ministerio de Fomento, pero que él tiene competencia para decidir. Que cuánto más arriba se vaya y con más papeles, peor. Que hubiera bastado decírselo, textual, a Félix, y éste a él, y ya estaba. Que aunque eso está para si hay nevadas, en julio-agosto no son fáciles. Y que, para el próximo año, si hay necesidad, ya saben lo que hemos de hacer los de Agrinza. QUE NO HABRÁ PROBLEMA PARA UTILIZARLO LOS DÍAS QUE SEAN NECESARIOS DURANTE EL VERANO, siempre que se utilicen con cuidado y responsabilidad.
Fui a decírselo a Nacho, pero no estaba en ese momento. Le dejé la razón a "Jose" el de Villamayor. El próximo verano, s. D. q., yo me encargaría de pedir el favor. Siento no haberlo hecho el verano pasado.
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Como mandan los cánones de las buenas sementeras, por el "Cristo de Villarrín" los vientos ábregos nos han traído las borrascas atlánticas. Una bendición de Dios esa noche de agua, la del viernes al sábado pasados, treinta y cinco litros sobre las tierras resecas. Ha seguido lloviendo: ayer un tormentón de 30 litros en un cuarto de hora. Se inudaron las "Cercas" de San Pedro, Santiago, algumas cocheras, las canales de los tejados y los canalones no daban a bondo; se han hecho regueras por algunos caminos en cuesta, llenado las secas lagunas del campo, por las tierras ya se ven charcos.
Ahora ya estamos deseando que levante, van más de cien litros. Ya reverdean cunetas, eras, baldíos; todas las besanas se están purgando a placer. En pocos días aparecerán los "agáricus campestris", las "pleurotus eringii", un poco más tarde los "mízcalos deliciosus". A lo mejor se podía organizar la recolecta para exportar y dar trabajo a parados. Los pinares nuevos se van a llenar.
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Los últimos fallecidos en Villalpando han sido el señor Vitorio Fernández Gómez, conocido como "Chistera", padre de Justi, de Ofo, de Vitorín, de César y otras tres hermanas, que le han atendido. Era el varón más anciano del pueblo. Tenía 99 años. Quinto del 35 le tocó todo el fregao de la guerra. Cuando estalló, él cumplía la mili en Valladolid. Cuentaba el bombardeo, o intento de asalto a la Academía de Caballería donde él estaba, aquel 19 de julio, que no había olvidado en su vida.
Este hombre es un ejemplo de lo incierto del dicho que quien trabaja mucho no llega a viejo. Fue un labrador de los de antes, de los que se pasaban el año o detrás del par de mulas, o cavando majuelos, escantando tierras, podando, sacando estiercol,... Con los hijos jóvenes, cuando cogieron ovejas, tractores, regadío, muchas tierras, él, ya mayor no salía de las naves en el Camino de Valladolid, siempre trajinando hasta muy mayor. Un invierno que paseaba casi a dario por allí, muchos ratos pasé con él al amor de los cepos que ponía en el cacho lumbre, escuchándole sus relatos, de la guerra u otros. Se ha ido con las manos bien llenas, descanse en paz.
El pasado domingo, después de la sesión de ordenador, contando la boda de Soraya, salí, inicié la caminata por la calle de la Fuente, hasta la Carretera. Si la muerte de Vicenta Sánchez Carbajo, tan inesperada, siendo tan necesaria, a Sara y a mí nos llenó de tristeza, reviví esa tristeza al pasar por su casa. Me paré en la puerta trasera y observé ese patió lleno de árboles, de plantas, de flores que ella cuidaba. Por la delantera, en la carretera, igual. Hacía pocos días había visto a Manolo regando con una manguera.
Observé recordando: todo ese solar formaba parte del corral de mi tío China, por cuya orilla, lindando con la "Huerta de la Viuda", comprado por Pacucho, discurría el regato por el que desnagüaba la Comendadora y desembocaba en "La Cava". Recordaba la construcción de esa casa, abajo el taller, la vivienda arriba. Al lado la "auto escuela", en la que Vicenta también daba clase.
Siendo educada, como todas las de su generación, para ama de casa, y lo fue muy buena, sacó el carné de primera y ayudaba a Manolo con el taxi, en la autoescuela.
Sari quiere que lo diga: (¡eran tan estrechos los lazos de amistad entre la familia de Cobera y el Sr. Silvano el carretero....!) que Vicenta era una mujer llena de valores, como lo fue su madre, la señora Melitina.
No hace muchos días me había encontrado con ellas, siempre con Dorita del brazo, cuidándola, protegiéndola. Iban a Misa de las Monjas. Nos paramos:
-¡Oye!, que leo lo que escribes por internet y me gusta mucho cuando estamos en Valladolid enterarme de lo que pasa en el pueblo. Me lo saca Isacito.
Allí, en el cementerio, compartí dolor y lágrimas con sus hermanas, con Carmen, con Dorita. A Isacito, al darle el pésame, le dije: -¡cuánto siento que ya nada le puedas sacar de internet a tu madre...!
Sarita me dijo: -ya está en el cielo con toda la vecindad, con Carmela, con Rosi, con Belenita. Y yo quiero creerlo.
domingo, 29 de septiembre de 2013
AYER ESTUVE DE BODA
Se casó Soraya Mazariegos Domínguez con Gerardo, un chico Ingeniero Agrónomo de familia campesina de la provincia de Ávila, discreto, educado, afable,..., y guapo. He conocido y conversado con sus padres, sus otros dos hermanos y dos hermanas, una delgadita vestida de "griega clásica" y otra rubia, más destapada, simpática, elegante.
Ha sido una boda por la iglesia "como Dios manda", en la que no ha faltado de nada. Sorayita y Gerardo han cuidado hasta el último detalle, tanto en la ceremonia como en el banquete.
El arreglo floral del altar rezumaba elegancia y sobriedad. Por deseo de la novia, sólo flores blancas y azules, ¡pero qué centros tan artísticos, armoniosos, elegantes, sin recargar: la belleza de lo sencillo. Se nota que a la artista floral, P.C., le gustan más las bodas que los funerales.
No sé si alguna vez he visto una novia más feliz. Su alegría interior se derramaba en sonrisas que, creo incluso, intentaba contener.
Perdonen les cuente la boda desde la subjetividad de mis sentimientos. Las (me refiero a las tres hermanas) he visto nacer, crecer, formarse. He compartido con ellas el dolor de inmensas pérdidas. ¡Cómo no recordar las otras desgarradoras ceremonias en esa iglesia...?
Por eso las lágrimas acudían a mis ojos. ¡Cuánto hubiera disfrutado allí Angelito "Marcos"...! Tanto como yo gocé en la boda de mi Belenita.
Era en los momentos más solemenes cuando el nudo en la garganta: la consagración, la ceremonia nupcial y, cuando el órgano expandía sus notas por el sagrado recinto, veía el cielo. Sus notas solemnes, reconocí las de Mozart, extraídas con primor por un organista de la catedral de Zamora, que envolvían la voz cálida de un tenor, me producían una enorme paz interior. Más, sabiendo que ambos no eran unos profesionales pagados, sino Hector, el novio de Alicia, el tenor; un amigo el organista. Si esta pareja, Hector y Alicia, quisieran poner su nido en Villalpando, para lo que tienen posibilidades, enriquecerían la vida en el pueblo. ¡Mira que les estoy diciendo, echen el hato p'aca....!
Alimentada el alma en San Nicolás, el cuerpo habríamos de hacerlo en "El Ermitaño". A esas horas, después de tanta emociones, ¡qué hambre!
Nos pasan a una especie de carpa a tomar el aperitivo. ¡Buena falta el aperitivo!. ¡Cómo si no tuviéramos hambre...! Un truco para irnos quitándola con unas aceitunas, unos cacahuetes y otra chupirrinada en un tubito, como los de la silicona, pero en pequeño. Alguna señora empujó por debajo sin ponerlo en la boca y la chupirrinada a la pechera.
El banquete estaba organizadísimo. Habían distribuido a los comensales, según afinidades, por mesas. Estaban los nombres escrito en cartulinitas chulas. A mí me puso Soraya, a petición propia, en la mesa de los de Zamora y pueblos de alrededor, Torres, Molacillos, Morales del Vino, etc., donde había tres mujeres desparejadas. Me descuidé y hube de sentarme en la silla libre, en un extremo, al lado y de frente a dos señores. Yo andaba buscando a las desparejadas. Le pregunté si lo estaba a una del otro extremo, que no tenía tío al lado, sino otra mujer chula. Me dijo: -si fuera un taxi llevaría el letrerito de libre. Me lo creí, comenzamos las chanzas simpáticas. Se reían mucho, pero los otros dos galanes, con cara de palo, de más allá eran los maridos. Uno casi me saca los ojos.
Yo soy un inocente culinario. Nunca acabo de aprender en esto de los banquetes. Antes me inflaba a pan al principio, aunque, aún así solía llegar al cordero. Ahora mi capacidad gástrica, si no tanto como la procreadora, ha disminuido un montón, aunque no lo parezca.
De primero nos pusieron una especie de galleta alargada con trozos de pescao encima, y más encima una salsa rosita de estas modernas de sabor indefinido muy fácil de comer; de segundo langostinos, pero no de los clásicos, de la guarrada de esos de pelar que se pone la gente, las servilletas, el mantel perdidos sino grandones, peladitos y en otra las susodichas salsitas (donde esté una vinagreta...). Esa fue mi perdición. Como la camarera andaba por allí atosigando para repetir, le dije que ¡bueno!, que un par de ellos. Un cazo lleno me echó la tía. Dado que lo de tirar comida va contra mis principios, contra mi enseñijo, los terminé. Creo son hinchables cuando llegan al estómago.
Cometí el error de no leer la carta. Resulta que había un tercero de lubina, un pez grandón y muy caro, que había visto el día anterior en la pescadería de Julio, si bien en tamaño parecido a las carpas que pesqué en la laguna de Torroyo (¡unos bichos!) de mucho más lujo. No consentí más de un trocico, y hasta lo comí sin pan, pero ya no fui capaz de rebañarlo.
Y de cuarto lechazo al horno. ¡Joder!, ¡qué putada! Imposible. Me levanté y anduve visitando invitados. Le dije al vecino que no me echaran.
Pero, ¿para qué tanta sofisticación en los banquetes...? Si a mi cuando llego al Ermitaño me ponen el lechazo, la lechuga, agua, pan y una buena fruta de postre, quedo como un señor. Reconozco que soy rural y primitivo.
La comida transcurrió en un buen ambiente. La novia al final fue abriendo regalos con simpáticos y filosóficos mensajes. Los del Ermitaño cuidan la escenografía, la ambientación, los tiempos. Perfecto. Una magnífica boda moderna.
Servidor puso la nota de boda rural; recordando aquellas entrañables de joven, en que la gente cantaba, contaba carocas, recitaba poesías,... Micro en mano,con brevedad, me dirigí a los invitados y les resumí la alegría de la ceremonia, algo de la valiosa personalidad de "las torilericas"; canté un poco de uno de los boleros que al amigo (ausente, y presente en el recuerdo de Antonia, Soraya, Estela, Alicia, Carmen y familia, Chele y la suya, Agapito) y a mí tanto nos gustaban.
Al final los machaqué con el bolero de Algodre.
Todo apunta a que esta pareja ha de ser de las que van a durar para siempre. Eso y que tengan "torilericos" es lo que les deseo.
viernes, 27 de septiembre de 2013
LAS DESVENTURAS DE UN PINCHE DE COCINA.
LAS DESVENTURAS DE UN PINCHE DE COCINA.
A estas alturas ya todo el pueblo sabe que Sarita, al pisar en la terraza un papel de publicidad, se ha roto el radio donde engarza con la muñeca, por tres sitios. Además, al intentar agarrarse, rompió el tendedero. Este lo he arreglado. ¡Si fuera tan fácil lo del brazo...!
Si ya de antes, como he explicado, ayudaba en las tareas domésticas, ahora me estoy haciendo un experto "amo de casa".
Más antes, endenantes, cuando yo era pequeño el oficio de "ama de casa", sus labores, como ponía en el DNI de las mujeres, era, puede que más duro, pero menos exigente.
Lo de fregar, por ej.: como en bastantes casas todavía, no usaban platos, comían todos de la tartera, había menos que fregar. Vayamos donde usaban platos. Éstos eran de porcelana, en pocas de china y en ninguna de duralex (no existía).
El fregado era más fácil. De la mesa salían casi limpios. Al acabar se pasaba el molledo de pan para rebañar la última sustancia. Sólo quedaban los huesos bien chupados y arrebañados.
En la misma cocina, o en el portalón de al lado, se ponían los platos en el suelo para que los gatos de casa (en todas había, conviviendo) y el perrillo (si lo había) en disputa con los gatos, comieran los huesos y dejaran lamidos los platos.
El último retoque lo daba la madre, alguna hija o la criada. Echaban el agua caliente del pote en la pozaleta. Le pasaban el estropajo con jabón, ambos caseros, lo aclaraban en otro caldero con agua del pozo, los secaban con paño limpio y a la alacena. Las sartenes se rallaban con estropajo y arena muy blanca, que yo sacaba de una sisa de la bodega.
En cuanto a las comidas, como eran menos variadas, exigían menos trabajo: echar en el puchero, después de puesta la lumbre, los garbanzos, el cacho de tocino, de chorizo de callo y el hueso de espinazo de la matanza, (en las carnicerías no mataban cerdos) hasta que se terminaban, y las tres picas de carne de oveja vieja o implada, con agua. Así a cocer durante toda la mañana, cuidando no se apalambrara el borrajo y arrimando el puchero según se iba consumiendo.
¡Huy ahora! ¡Qué distinto!. Sarita, gran cocinera, prepara unas comidas muy elaboradas. Como está medio inválida, necesariamente yo soy su pinche de cocina. Nunca creí fuera tan duro ese oficio.
Álvaro y yo, cuando nos veímos solos, en las semanas de Sari en Sevilla, y agotadas las viandas que nos dejó elaboradas y congeladas, tendemos a lo fácil.
Nada de primeros platos a base de legumbre, sino ensalada: buenas fuentes de tomates del huerto, cebolla, algo de lechuga, unas aceitunas, latilla de sardinas, sal y buen chorro de aceite de oliva. Para el segundo recurro al microondas, al pescado congelado y sardinas grandes con tripas y todo. Su aceitito, rodajas de limón, cebolla, aceite,…; Álvaro es más exquisito: filetitos a la plancha, gambones, que siembre dice son de oferta del Alimerka, los hace para la cena, se los jala sin compartir dejándome las cáscaras y un olorcillo por toda la casa que levanta el apetito. Luego está el recurso de los precocinados al que Sara, ama de casa clásica se opone. Las comidas elaboradas que ella prepara son más sanas y baratas. ¡Pero claro!: con uno solo brazo disponible se hace imprescindible la colaboración de servidor, el sufrido “pinche de cocina”, barullero que aprende a base de coscorrones de la jefa.
Ejemplos: mi experiencia en la cocina, aparte de fregar, se reducía, esto de siempre, a calentar la leche y freír un par de huevos fritos . Y, hasta esto, ahora con las modernas sartenes y la vitro no es igual que antes con el butano o los palos. Casi nunca acierto con la sartén adecuada. Los echo y preparan un chisporroteo,…. Cojo la espátula para echarles el aceitilla por encima, y ya están “agarraos”. ¡Bueno!, ¿y qué? Rallo, los destruyo, y en lugar de fritos son huevos revueltos, igual de ricos. Si no es necesario tanto perfeccionismo.
Yo nunca había freído pescado. Chicharros la otra noche. He aprendido que hay que rebozar los trozos en harina, la vitro en el cuatro, darles varias veces vuelta, tres o cuatro trozos cada tanda,… ¡una de tecla! Armado de paciencia (con lo rápido que es el microondas), freí los chicharros, pero faltaba lo peor: echar los ajos y el vinagre. Hube de salir a la galería. Debía estar el aceite muy caliente. Aquello parecía los fuegos artificiales. Puse perdidos los cristales de la ventana, que me tocó limpiar.
Mis peripecias como pinche de cocina son interminables. Resulta que ni sabía pelar patatas. Hay que meter la punta del cuchillo en los hoyitos que quedan después de peladas y, aunque tengo las manos superlimpias, también hay que lavarlas después de peladas.
¡Vale!:
-Ahora las cortas en rodajas para hacer tortilla.
Chupao, me dije: la tabla, patata sujetada con la izquierda, cuchillo en la derecha, ¡clas, clas!, rodajas gordas de arriba debajo de todo el diámetro de la patata, que era grande, además.
-Si es que estás deseando escapar. ¿Te crees que son esos mazacotes se puede hacer una tortillla?
Resulta que hay que cortar lonchitas lo más finas y pequeñas posibles. Laborioso: coger las lonchonas y subdividirlas. En las siguientes patatas…., como papel de fumar.
Al final la cebolla, que son de mi huerto, más bravas que la madre que las parió, también en trocitos. Sólo de acordarme vuelvo a llorar.
Batir los huevos, salvo que uno, la yema muy dura por ser de gallinas caseras, al aplastarlo se escapó del plato, no tuvo mayor dificultad.
¡Pero amigo!: llegó la hora de dar vuelta a la tortilla, bajita pero en sartén grande. Prueba de fuego para el inexperto pinche de cocina.
-Déjame solo. No me azares.
Salvo salpicar de aceite la encimera, y alguna patatilla huevosa que quedo fuera, la operación concluyó con bastante éxito.
-¡Muy bien: ahora como ya sabes, el próximo día tú solito.
¿Pa qué habré aprendido?
Ahora a la compra. En eso sí que no me la juego. Todo apuntadito en un papel.
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NOTA. Advierto a los amigos o amigas que deseen comunicarse conmigo que no lo hagan a través de facebook . Es un lío: que si la contraseña, que se la ha olvidado, que si la recibirá en breve,… , que no tengo tiempo de esas historias. Que renuncio a Facebook y borraré todos los correos que me lleguen sin abrirlos
viernes, 20 de septiembre de 2013
LA IGLESIA DE SAN PEDRO
Prácticamente cerrada desde hace catorce o quince años, se está deteriorando.
Es el mismo problema de toda Castilla y León: imposible mantener tanta iglesia como nos dejaron nuestros antepasados mediavales. Muchas además, como las de Villalpando, de tan pobre construcción.
Mientras cada parroquia, con su párroco correspondiente, cobraba "diezmos y primicias" a sus feligreses, mientras la iglesia poseyó bienes, terrenos sobre todo, se pudieron ir manteniendo esos edificios.
A partir de las funestas desamortizaciones de Madoz y Mendizabal, de la supresión del diezmo, de la pobreza de la gente campesina, aquel sostenimiento de edificios comenzó a ser imposible. ¿Cómo una población que no llegaba a los tres mil habitantes a finales del XIX iba a poder mantener habitables diez iglesias? De ahí que, a finales de la centuria se refundan en una las diez Parroquias que había en el pueblo, lo que conllevó el abandono y/o la venta de San Andrés, San Isidro, San Lorenzo, El Templo...
Recuerdo remotamente de ir a la novena de San Roque a la Iglesia de Santiago, siendo muy niño. Recuerdo, hasta después de casado, oír a D. Modesto los sábados decir: las Misas para mañana serán las siguientes: A las ocho en el Convento (de noche en invierno, la llamada Misa de las criadas); a las 9 en San Miguel, (a la que yo asistía muchos domingos. Me encantaba. Iban todas las mujericas del arrabal. En ella, a finales de septiembre, se celebraba el novenario de la Virgen del Carmen y en todos los domingos del mes de octubre, la procesión cantando el Rosario), a las diez aquí, en la Inmaculada, (San Nicolás) la Misa Parroquial, que era la más solemne, y a las doce en San Pedro (la de los perezosos que se quedaban, la mayoría en la puerta).
Entonces había dos o tres sacerdotes, sólo para Villalpando, alguno muy joven. Aún descendiendo, años cincuenta-sesenta, más población, y más gente que iba a Misa.
Aún así D. Modesto hacía mil equilibrios para evitar su ruina. Cuando llegó D. Policarpo cerró y vendió San Miguel. El resto de la historia ya lo conocemos: tenemos una magnífica iglesia nueva y otras dos preciosas y bien restauradas, capilla de "Las Hermanas" e iglesia de "Las Monjas".
En ellas las necesidades del culto están de sobra atendidas. Sobra la antigüa y preciosa iglesia de San Pedro. Aunque no posea un gran valor arquitectónico es lo último que nos queda del patrimonio histórico. No podemos dejarla caer. Además, dentro de ella hay retablos y esculturas de gran valor. El problema es de dónde sacar el dinero para el arreglo que necesite.
El Obispado de Zamora se ve desbordado. Imposible mantener tanta iglesia en tantos pueblos semiabandonados. De ahí que esté cediendo donando a Ayuntamientos, Diputación, y otras entidades muchas de las pequeñas iglesias de la capital joyas del románico. También en pueblos, lo que pasa es que en estos ni siquiera hay quien las quiera, quien las necesite.
En Villamayor de Campos se creó la Asociación "Amigos de San Esteban", para la restauración, ya en ruina, de ésta. Pelearon mucho y consiguieron el millón doscientos mil euros necesarios. Ha quedado para otros ocho siglos. La finalidad dada es el "Centro de Interpretación de la carpintería de lo blanco". ¡Bueno!: algún visitante recibe de vez en cuando. Pero claro: aquello fue en los años de bonanza económica, en los años de vacas gordas.
Aquí se está intentando crear algo parecido a lo de Villamayor. Una Asociación de Amigos de San Pedro. Llevan ya unas cuantas reuniones. Pero: ¡qué pueden hacer los pobres...?
Ahora de las administraciones no van a rascar ni un euro. ¿De dónde pueden salir las pelas?. Del pueblo, ¡nada! Está muy reciente lo de San Nicolás donde las aportaciones fueron rácanas de la mayor parte de las familias del pueblo. Con el Obispado estamos todavía en deuda, aunque esa creo bien saldada está.
Salvo que alguien me indique lo contrario, me parece que el estado de la iglesia no es de amenaza de ruina, no es tan malo, no será necesario gastarse mucho dinero. Los trabajos ahora se pueden conseguir más baratos.
¿Quién puede encargarse del arreglo, del mantenimiento?
Quien lo ha hecho hasta ahora: LA PARROQUIA ayudada por la Asociación que se cree.
¿De dónde puede sacar un dinero supletorio la Parroquia? DE LAS FINCAS QUE AÚN LE QUEDAN.
Una de esas parcelas, de OCHO HECTÁREAS, desde hace poco más de un año, la labra en renta nuestro hijo Álvaro.
Esas tierras, llamadas de "Las Huérfanas", muchas yeras de entonces, las llevaban en colonía, renta, labradores familiares de algún sacerdote del pueblo. De padres a hijos, de tíos a sobrinos iban pasando de generación en generación, pagando últimamente, cuatro perras.
Así le llegaron esas ocho hectáreas a Vitaliano Núñez Riaño. Su madre, sobrina de D. Cayo fallecido en 1954.
Al tal Vita le arrendamos nosotros tres cachos que le quedaban propios y esa parcela de la capellanía. Al fin el susodicho vendió lo propio. Todavía un año le seguismos pagando a él una renta actual de esa subarrendada, el pagaba las cuatro perras a la iglesia, y se quedaba la diferencia. A mi eso me fastidiaba.
No quiero aburrir con toda la casuística, con todo el follón entre Vita, la Junta Parroquial y mi persona. Al fin conseguí quitar a ese señor, intermediario innecesario, del medio, aun con perjuicio económico para nuestra familia. El Obispado le extendió a Álvaro un contrato de arrendamiento y pagamos MIL EUROS TODOS LOS AÑOS por esas OCHO HECTÁREAS. Son regularcillas tirando a malas. Es de lo que traemos en renta la más cara.
¡Pues bien!: partija de esa parcela, posee la iglesia otras OCHO HECTÁREAS. Si los arrendatarios pagaran otros MIL EUROS. Serían ya dos mil.
En la carretera de Villamayor, al pago del "Corpus", terreno de muy buena calidad, posea la parroquia otras OCHO HECTÁREAS y pico, por las que se podrían obtener, al menos porque son mejores, otros MIL EUROS. A lo mejor con TRES MIL EUROS al año es suficiente para los gastos de mantenimiento de San Pedro.
Ya sé que para el arreglo de ahora será necesario más dinero. Pues vender alguna talla poco conocida y venerada, algún trozo de retablo, algún cuadro, algo de orfebrería,...
¿Qué finalidad dar a la iglesia? Yo pienso que museo, y algo de culto. Evitadas las humedades, lo que se consigue abriéndola, sobre todo en verano, llevar a su capilla al Nazareno, donde luce e impresiona más que en el almacén de San Nicolás.
En esto de la utilidad se admiten ideas. Yo informo de una posibilidad económica para su mantenimiento.
jueves, 19 de septiembre de 2013
EL SUFRIDO OFICIO DE AMO DE CASA.
He de reconocer que me faltaba experiencia. Sara y yo hemos sido, ahora ya no tanto, un matrimonio de los de antes, en que el marido trabajaba y ganaba fuera, y la mujer dentro de casa.
Sarita, además de guapa, era una chica inteligente, con capacidad para el estudio. Aprendió todo lo que las “Hermanas”, su madre y la vida, pudieron enseñarle. Si, en aquella época, para los chicos de los pueblos era difícil el “estudiar”, para las chicas, casi imposible. En aquellos años sesenta emigraron casi todos los muchachos, y empezaron a hacerlo algunas chicas. Sarita prefirió quedarse a mi lado, casarnos jóvenes, formar una familia y tener hijos.
Yo he trabajado todo lo que mis fuerzas han permitido, y ella mucho más. Es, ha sido el ejemplo de la mujer bíblica. Parió y crió cinco hijos cuando nuestra economía era precaria. Hacía milagros con “mi jornal”. A nuestros niños, sin vicios y sin el “croqueo” a los de ahora, de nada les faltaba, ni el sano y suficiente alimento, ni la ropita adecuada. Ella tejía y confeccionaba. Por aquel entonces yo poco podía ayudarla en las tareas de la casa. Por la noche sí, a bañar en el balde a los niños, llevarlos a la cama. Subía a “las acuestas” a Jesús y David canturreando: “aceite, arroz, bacalao, ¿quién los quieres? que los tiro. Y los tiraba sobre la cama. Más tarde, cuando tuvimos chimenea, a diario, antes de ir a la escuela, llenaba el leñero y la “hergón”.
Sara, después de haber criado a los cinco hijos, pagando estudios a tres, por lo menos, y yo (por culpa de la asquerosa astenia, o “depre” o lo que sea, mitigada desde hace años por la “paroxetina”) tirando arrastro por la escuela, entonces con plaza en Villanueva del Campo, decidió abrir una floristería. Ahí, en determinados momentos, era imprescindible mi ayuda, sobre todo, en casos de emergencia, (Semana Santa, Santos, coronas, que aprendí a confeccionar) y para ir a buscar flores. Hasta entonces, de las tareas doméstica apenas nada por mi parte.
Ha sido, una vez jubilado, cuando he aprendido a fregar. A veces, cuando nos juntábamos todos, unas taroladas impresionantes. Ahora las comidas familiares son en la casa de Gracia a la que hemos trasladado el lavavajillas de la casa vieja. En esta, qué falta hace, si estoy yo, aunque, según Sara friego muy mal. Aviso a principiantes: ¡ojo cuando haya habido chichas en la comida y apilas, como es natural, los platos. Hay que fregarlos también por debajo.
También me encargo, desde que cometí el error de comprar un cacharro “proaqua” que aspira, limpia el aire, oxigena, desinfecta, desparasita, de la limpieza de las dos habitaciones de abajo, ésta en la que escribo, mi oficina biblioteca y un dormitorio de siesta que hay por dentro.
Antes, cuando estaban hasta arriba, Sari las limpiaba, porque le daba vergüenza que yo recibiera visitas en esta “leonera”. No paraba de insistir para que yo me hiciera cargo de su limpieza. Yo me excusaba diciendo que no sabía, que si tuviera un aspirador,…..
Vinieron unas catalanas a hacernos una demostración, y no sin regatear en el precio, lo compramos. ¡Cómo no!, si de aquel cacharro dependía nuestra salud. Con la habitación a oscuras, enfocando el haz de luz de una linterna al agujero por donde aspira, se veía como entraban todas las particular que flotan en el aire, y como por el otro agujero salía el aire limpio.
Pero lo verdaderamente acojonante fue lo del colchón, aparentemente limpio, limpio. ¡Sí, sí!: ¿ustedes han oído hablar de los ácaros, unas arañas invisibles a simple vista, monstruosas a través del microscopio? Pues de esos hay millones en el colchón más limpio.
Yo vivía feliz inconsciente de ese peligro. Tácitamente tenía un pacto de no agresión con esos bichitos. ¡Pero después de la demostración…..!
Pasó la catalana el cacharro que vibra, parpadea una lucecita, aspira, por el colchón. Puso un cacho tela en la entrada del aspirador, y aquello quedó negro. Llevé el trapo a la farmacia. Lo puso Dani en el microscopio. Miré por el monocular: ¡alá la leche lo que allí se veía! No se rían: esos bichos se agarran al respiradero y producen alergias y asma.
Lo justo para un hipocondriaco como yo. Desde entonces vivo esclavo de la limpieza de mis dos aposentos con este cacharro, parecido a una bombona de butano, sobre ruedas. Se le pueden aplicar ni sé la de implementos. Aspira y sopla, con más o menos intensidad, a tope ruge con un zumbido infernal, y tiene un peligro… En un descuido lo acerqué al bajo del pantalón, y casi me desnuda.
La parte inferior es una cubeta con agua hasta la mitad. En la superior, encajada y sujetada a la anterior, va el motor, el asa los mandos.
Vista su jodida eficacia, y como soy el especialista, también soy requerido para pasar las alfombras y las habitaciones de arriba. ¡Qué palizas! Me tiene agotao el cabrón del “raimbor”. Si es que pesa...: el cable que se enrata; monta, desmonta; tira el agua que queda como pecina, lava la cubeta.
Me ha chantajeao el desgraciao. Si es que lo tienes una hora enchufao, sin los implementos, simplemente limpiando el aire de la habitación, lo paras, desmontas y allí ves las cacas del aire. Mejor no llevar una gota al microscopio, me imagino la fauna de microbios de todos los colores: virus, bacterias, ácaros, polvos (sin orgasmo) de todas las clases. ¡Pues nada!: a lavarlo y enchufarlo.
Si Dios quiere les seguiré informando de los infortunios del reciente amo de casa en funciones. Será la próxima entrega: las desdichas del pinche de cocina.
lunes, 16 de septiembre de 2013
ANTONIO ISIDRO DE CASO CRESPO , "CARRISIO" ha enviado un comentario de tal calidad que, necesariamente he de publicarlo como nueva entrada
EL PRESENTE-FUTURO EXITOSO DE LA BIOMASA ES SEGURO
Cuando se habla de los gases de efecto invernadero y de los esfuerzos de los países y la industria en la lucha contra sus efectos, normalmente nos viene a la mente el problema del transporte. Pero ¿sabemos que el 40% de la energía en España se consume en los hogares?
La siguiente pregunta tiene que ser obligada ¿Hay una alternativa ecológica a la electricidad, el gasóleo y los gases combustibles para calentar nuestros hogares? La respuesta es muy clara: SÍ y además es mucho más económica.
Te agradezco Agapito tú artículo, por hablarnos ahora y ya de la biomasa.
Desde que se descubrió el fuego, hemos quemado de todo para calentarnos, por lo que la biomasa no es un combustible que podamos llamar nuevo. No obstante, la vuelta a combustibles más sostenibles es ahora posible gracias a calderas automáticas que hacen tan fácil de quemar biomasa como quemar gasóleo o cualquier gas.
El problema fundamental para poder ofrecer la misma comodidad con la biomasa que con los combustibles fósiles es la alimentación de la caldera. Es necesario alimentarla en continuo y sin intervención del usuario, para lo que hay que alterar la forma, tamaño y consistencia de la leña. La solución ha sido un formato muy conocido en la industria maderera, el pellet.
Los primeros pellets surgieron como forma de rentabilizar el serrín de los aserraderos. Se prensa el serrín, y la propia lignina y savia de la madera permitía crear unos cilindros compactos y con alto poder calorífico.
Los pellets han abierto la puerta a otros combustibles y subproductos de la industria agroforestal como la paja, ramas, viruta, sarmiento, podas de uva, orujos, hueso de aceituna, orujillo, cáscaras de frutos secos, paja, cascarilla de arroz, girasol… son todos baratos, arden bien y tienen un tamaño adecuado.
El problema que se plantea a los futuros clientes, parece ser que es de volumen, no de precio.
Por culturilla, está demostrado que un kilo de biomasa tiene aproximadamente la mitad de poder calorífico que un litro de gasoil, esto es entre 4.000 y 5.000 kcal/kg. De esta manera, si para una vivienda necesitamos 2.000 litros de gasoil año, necesitaré 4.000 kg. de biomasa, lo que en volumen son unos 6 m3.
Quizá sea esta la razón por la que donde primero se está implantando la biomasa es en las comunidades de vecinos y en las viviendas aisladas, donde el espacio no es tan problemático.
Las calderas más pequeñas suelen incorporar depósitos de combustible y un formato habitual de biomasa son los sacos de 15 kg, aproximadamente un 50% más del consumo medio por hogar y día. ¿Dejaremos de escuchar al butanero por el biomasero? Seguro que sí.
Se puede ir apostando por el biomasero.
Solventado el problema del espacio, la biomasa es más económica que el gas natural.
El precio por kWh es de aproximadamente un céntimo más barato en media, y la compra de grandes volúmenes puede llevar a ahorros de hasta 2 céntimos.
Además, se evita el término fijo.
La revolución de la biomasa: la caldera policombustible.
Hasta ahora, cuando se pensaba en instalar una caldera de biomasa había que meditar seriamente qué tipo de combustible iba a ser empleado.
Al fin y al cabo, la elección iba a ser como un matrimonio y teníamos que meditar profundamente qué novio elegíamos.
El camino hacia la biomasa es cada vez más evidente. En todas las ferias especializadas como Expobioenergía se observa que son muchas las marcas que apuestan por la biomasa en formatos cada vez más pequeños: Chaffoteaux, Vaillant, Saunier Duval, Junkers… van uniéndose a lo que apunta ser un exitoso futuro en el sector doméstico.
¡¡¡ojo!!! Dios nos libre que no nos den gato por liebre.
Pero claro, no toda la biomasa es sostenible ni da el mismo calor.
Tanto la industria de la biomasa, Avebiom como Aenor han dictado varias normas y sellos de garantía en los que se certifica que ese combustible tiene un cierto poder calorífico y que procede directamente de fuentes renovables y sostenibles.
Saludos
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