miércoles, 17 de junio de 2020

¡QUÉ PENA!





         Fíjense que maraño de paja más impresionante. Decía mi suegro: "Mayo hortelano, mucha paja y poco grano". Eso ha ocurrido este año. Hortelano por los calores, que a esas alturas sólo son buenos para la huerta. También para secar los forrajes. Es un consuelo, porque  por San Isidro estaba presentado el año como nunca. Pueden ver, en anteriores entrradas, las fotos de la esperanza.
     -¡Cómo grane bien..! ¡Cómo grane bien..!
      -Que hay parcelas que pueden salir a ocho mil kilos, o más... Lo nunca conocido.
      Pero se puso a hacer calor en la segunda quincena de mayo, y lo arrebató.

      La disminución de cosecha en cebadas, según parcelas puede ir desde el 50%, hasta el 20% o el 10%, en las que menos.
       Les cuento, como ejemplo, de nuestras parcelas: 
       Basurero a 4.300 Kgr. /Ha. Ésta es la que mejor grano tenía. Un abonado con nitrógeno líquido a finales de marzo, la hizo espabilar.
       Canillas: Por poco no ha llegado a los 4.000 kilos/ha. No tenía herbicida. Se alzó, con el cultivador, laboreo vertical, el rastrojo de veza por los Santos, cuando se había purgado el terreno, y con una sazón extraordinaria. Y así se sembró. No tenía ni un gramo de abono. Una de frente sembrada con siembra directa cosechadas ayer al mismo tiempo, ha dado menos. Sí tenía abono.
     Tenerías, de donde son las fotos: muy mal grano, 50% de pérdida. Es muy sencillo: bien granada cada grano hubiera pesado el doble que éstos, lengua de pájaro, luego hubiera dado el doble de kilos. Aún y así y todo ha salido a 4.000 Kgr./Ha.
    Ahora voy a otra que, por lo cosechado ayer tarde, creo va a salir a 5.000 Kgr./Ha. Al menos un 40% de pérdida.

     En trigos, aún sin cosechar. Mucha diferencia de unas a otras parcelas. Por el camino de Valladolid, Gallegos, etc. llovió más en las últimas tormentas. Hay parcelas con, todavía tierno, buen grano. Por ej.: la del "Pozo del Guardia" de los hijos de Paco Cepeda Lucas. Esa creo va a pasar de los cinco mil kilos.  Otra muy buena, de los otros Cepeda Allende, es una parcela de doce hectáreas detrás de "Los Campos". Me da la impresión, sin haberme acercado a ella, que otro trigazo bueno es los Hnos Gago García, en el Ventanal, puesto que está muy encamado.

     Si a los aludidos les molesta, lo borro y punto. Aquí no hago más que transmitir conversaciones que son normales entre los labradores del pueblo.

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     POR LA TARDE. Efectivamente. Era la mejor cebada del pueblo, en la carretera de Quintanilla, contra "El Barrero". En las fotos que voy a colgar verán qué cantidad de bálago,  (no guardé en el móvil las que hice desde la cosechadora. Tenía que ir despacio, no daba a bondo a tragar la enorme cantidad de bálago) qué enormidad de maraño. Nada igual había conocido.

      Cuando yo oía hablar de producciones de ocho, de diez mil kilos por hectárea, en regadíos o en zonas muy fértiles y de abundante pluviometría, me preguntaba. ¿Cómo han de estar esos campos? Pues como estaba esa parcela: espesa como "pelo en perro", o sea con la máxima densidad posible de plantas por metro cuadrado; 130 kilos de semilla por Ha., que la cebada acocera mucho, la espiga de gran tamaño...

       Esa tierra estuvo muchos años de alfalfa. No ha visto la vertedera. El año pasado, a pesar de ser tan malo, dio cosecha de veza forraje. Laboreo vertical y 250 kilos/Ha de NPK. Es terreno de buena calidad. Ha ocurrido tal como me temía. ASURADO. Los que tenemos experiencia y memoria, sabíamos que los treinta y dos grados, casi dos semanas seguidas, pasado San Isidro, lo iba a "arrebatar", asurar, y así ocurrido. Hablo con un mequetrefe que se atreve a negar esa evidencia, que sabemos, que comentamos todos, 

    Esa y otras parcelas muy buenas, con buena granazón, hubieran dado entre ocho y diez mil kilos la hectárea, algo desconocido, excepcional, como la pandemia. El razonamiento es muy sencillo: coges un puño de granos y ves que cada uno tiene la mitad de su peso normal, pues eso supone la mitad del peso de la cosecha. Y si aún así y todo, ha salido a cinco mil kilos, con grano normal a diez mil, seguro. No creo volvamos a conocer otro año como éste.

    Ahí van las fotos.

viernes, 12 de junio de 2020

PAZ, PAZ, PAZ.



Después del rifi rafe que hemos mantenido, en su cuenta de Facebook, y en este blog, he hablado durante una hora, cuarenta minutos con Juan Carlos, "Bushi Quenshin", Sargento de la Guardia Civil, quien ha desempeñado, durante unos cuantos años, la Jefatura del Puesto de la benemérita en esta villa.

Salvada, en un principio, la espinosa cuestión de mi queja por alguna actuación concreta realizada en ese acuertelamiento, la conversación no ha podido ser más cordial, De ahí que haya borrado las dos entradas anteriores, de ahí que mi alma rebose de paz.

Lo que ocurre es que la paz debe nacer de la justicia. Ésta debe ser hija de la razón, de la honradez, del trabajo, del sacrificio, del bien: por ej., toda la corrupción vivida en España ha sido una injusticia; que unos pobres inmigrantes, por su propia voluntad, aun con todos sus defectos, ocupen una casa deshabitada y sin dueño, es de justicia; que todos los cargos políticos, incluidos los de este pueblo, se rebajen o supriman el sueldo, es de justicia; que en los ayuntamientos haya transparencia, (cumpliendo así con la ley de tal, y el ciudadano que lo pida, servidor, pueda conocer las cuentas), es de justicia; que informen al resto de la corporación de contratos de mantenimiento de jardines, por ej., que cumplan lo acordado en plenos (cheque bebé, por ej.) es de justicia; que no utilicen el poder, como ocurrió conmigo, para perseguir al crítico, es de justicia; que cuando el Juzgado de lo Contencioso Administrativo les tumbó la charranada de intentarnos joder el riego, haber dimitido el mandado, hubiera sido lo justo; que al igual que uno de los perseguidores ha desaparecido de la esfera pública, debería desaparecer el otro, el susodicho mandado, sería lo justo.

¡Pues bien!: Ahí está mi mano tendida para el diálogo, por el bien del pueblo, para buscar la paz, que consiste en mandar al ostracismo al mediocre dañino, capaz de las intrigas más viles, aprovechando, además, los vínculos familiares. y, además, total, para ser la marioneta, antes de uno y ahora de otro, aunque claro que éste para conseguir los nueve, se lo curró, y es mejor persona.


sábado, 6 de junio de 2020

jueves, 4 de junio de 2020

SÓLO CAYÓ AGUA. MUCHA. CUARENTA LITRAZOS el domingo, y otros veinte, o más por algunos sitios, el miércoles.



Esto el pasado domingo por la tarde. La foto, como ven con  el jardín de "Las Bachicas" al fondo, es en las Cercas de Santiago. Así, desde Cercas de San Pedro, hasta las de Santa María.


El lunes por la mañana, Álvaro y yo salimos a ver si había daño. Ni una espiga rota, ni cebadas ni trigos encamados. Ojalá no sea por el grano mermado. Este agua, beneficio, mucho. Todavía algo le hace para la buena granazón, aunque los cereales este año van muy adelantados. Ya venía de atrás y aquellos diez o doce días de calorazos los adelantaron más, pero estas aguas han sido un refrescón muy importante. de haber caído cuando aquellos calores el cosechón de grano hubiera sido histórico; pero en cambio para los forrajes, un desastre. Solo con esos solazos de tantos días, se han podido henificar (secar) y empacar, casi todo. A algunos, todavía, les ha pillado.

Y es que ahora no sólo es el cereal, trigo como antiguamente, sino los forrajes dichos, girasoles, alfalfares, incluso, algunos valientes, remolacha.
Ese cultivo de regadío es muy exigente en agua. Miren que precioso está el campo de abajo, sin apenas haberlo regado.



En la siguiente foto ven a Álvaro, el miércoles por la mañana, antes de la nueva lluvia de la tarde, guardando pacas a toda pastilla, de una tierra en la que llovió poco el domingo, las pilló empacadas, lunes y martes secaron.





La siguiente foto, de un cebadal, está hecha hoy por la mañana. Como verán, ni el más mínimo daño.




En la siguiente foto les muestro un matullón de espigas de trigo. Es una demostración, para los labradores, de que no es necesario echar la barbaridad de kilos de simiente por Ha.  (200 kilos en cebada, por ej.), alguno queda todavía, que tiran.




En él hay dieciocho espigas, procedentes de un solo grano de trigo. Un grano solitario, en tierra fértil, entre un cabecero y una lindera. ¡Sepárate de mí, que yo daré por ti! Con una dosis de 125 kilos de cebada por hectárea, se consiguen la misma densidad de plantas por metro cuadrado que con doscientos kilos. E igual con 150 kilos de trigo que con 180. Más kilos en trigo porque tiene mayor peso específico, y por lo tanto menos granos por kilo en trigo que en cebada. Estas variedades de hoy en día "acoceran" (ahíjan) mucho.

lunes, 1 de junio de 2020

MEMORIAS DEL ARADUEY.


      Ese es el nombre del blog en que el profesor jubilado de Sociología en la Universidad de Salamanca, el villalpandino Ángel Infestas Gil, escribe sus trabajos de investigación  histórica.

      Por ahí, y porque me dio noticia oral de ello, supe del libro publicado por Tomás López Muñoz, Profesor toledano de historia: "Proceso contra Bernardino de Valbuena el comunero de Villalpando".

      En esas dudas que mantenemos entre los comuneros ajusticiados en la Plaza de las Angustias, citados por don Luis y el nombre de los que son recogidos en las Actas del Proceso, juicio celebrado en Villalpando durante varias jornadas en el verano otoño de 1521, creo hemos dado con el quid del asunto. Eso y otras cuestiones motivaron que le escribiese una carta en su blog, la cual traslado ahora a éste. De todos los modos a los estudiosos o interesados en la historia, les traslado a las páginas del blog del Catedrático Infestas Gil.

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                    Amigo Ángel: Ayer di por aprendida la lección sobre el proceso de Bernardino de Valbuena, el comunero de Villalpando. Sería muy extenso exponer mis dudas y conclusiones. Sí que me gustaría hacerlo participando con humildad, como alumno de los dos maestros, en una mesa redonda que se podría organizar en la presentación del libro.
               Es tan erudito el trabajo del Profesor Tomás López Muñoz, tan estudiadas las actas que incluso llega a suponer algo ocurrido en la realidad. La certeza de esa suposición nos la confirma don Luis Calvo.
               Copio un fragmento de la cronología del proceso, escrita por López Muñoz:
               “Villalpando, 1521, agosto,9”
               “….  La declaración de Bernardino López, fechada el 3 de junio de 1521, fue incorporada posteriormente al proceso de Bernardino de Valbuena. El que la fecha de declaración de este testigo sea anterior al proceso y el que el encargado de realizar la pesquisa a Bernardino López fuera el alcalde de Villalpando, Ortega de Bañuelos, y no Pedro Hernández de Santo Domingo, nos hace pensar que antes de comenzar el proceso contra Valbuena ya se habían iniciado otras causas contra distintos comuneros de la villa”.
               ¡Ya está!: Se habían iniciado y concluido, de forma sumarísima, los procesos contra los que cita don Luis como ejecutados: Diego de Valbuena, Hernando de Villalpando, Juan Marbán y García de Arce. Incluso los propuestos por Julio González y Elías Sánchez para calles a su nombre, Francisco García de Villalpando, Luis de Villalpando, Diego Valbuena y Hernando de Villalpando, estos dos últimos también citados por don Luis.      
               A Juan Marbán e Hernando de Villalpando, los encontramos como alcaldes en el acta de 25 de enero de 1521, por la que contestan al requerimiento hecho por  “doña Juana e su hijo don Carlos”. (pag. 176); a Diego de Valbuena, García de Arce, Francisco García de Villalpando e Luis de Villalpando, no los encuentro en la testifical del vecino de Cabreros Juan Ruiz Maladino, la más prolija, en la que cita a unos setenta nombres que “fabian hecho acostamiento con Bernardino de Valbuena”. ¡Claro!: si a los citados por don Luis, Julio y Elías, (seguro que bebiendo del archivo municipal destruido) ya los habían liquidado, buena gana de acusarlos.
               Ahora puntualizo un desacuerdo o cuestión a debatir: la afirmación del historiador Luis Fernández Martín en cuanto a que la “economía de esta región era extremadamente débil” en cuanto a recursos naturales. Ni las tierras son todas fuertes, ni mucho menos, como dice, ni existía monocultivo, como dice Ángel Vaca. El clima, más que riguroso, irregular. Y cierto que, como en todas las partes, “abril y mayo son las llaves del año”, pero raro es que nada llueva en esos meses. Ayer cayeron cuarenta litros.
               Villalpando, como toda la “Tierra de Campos” era una de las comarcas que más aportaba a la riqueza de la próspera Castilla, cuando “la pax Isabelina”: montes (leña y pastos), LANA y carne de los millares de ovejas; pan, que no ocupaba todo el terrazgo, sino las tierras más próximas a los pueblo y feraces; cebada y legumbres,  prados, que se les olvida citar; ahí está, todavía, el de Huelga Pedro, 68 Has. de ahora; además, hasta nuestros días llegaron las praderas de “El Chapazal”, la Redondilla, Amaldos; y las viñas, que no ocupaban las tierras más pobres, como posteriormente, Valdeconejo, el Sebo, los Amorosos,.. (todo eso ligero era monte), sino tierras frescas a la derecha de la carretera de Zamora. En los documentos transcritos por Ángel Vaca de escrituras de compra-venta de viñas, ya en el siglo XIII,  la mayoría aparecen al pago del “Xaguazal”, la “Callejina”, donde todavía conocimos buenas viñas: de los Curreros, Modroños, “la Viuda”, Amós Vega; y también huertas, que ya estaban donde ahora, en el camino de “Carrancha”, sería la primera parte del actual camino de Valladolid que se bifurcaba hacía la “Cuesta Carrancha”, topónimo todavía usado.. Ese nombre, así escrito en un acta es el correcto, no el de “Carrera Ancha”
               Otra cosa es que la pobreza fuera debida a la esquilmación por los impuestos.
               Un dato importante sobre la riqueza de la zona era la cuantía de los maravedises que sus moradores pagaban de martiniega, pechos, fonsadera, yantar, alcabalas...; sus ferias y mercados; las diez parroquias y trece ermitas; los cubos de la Puerta de Villa, la cantidad de clérigos; el que don Pedro Girón pusiese como excusa para venir acá, desde Villabrágima que la villa poseía alojamientos y provisiones; las quinientas treinta y ocho gallinas y tres docenas de ánsares, que recibió Valbuena..; las ciento tres cargas de trigo del Condestable en tres silos en la Plaza del Templo…; los dos mil habitantes de la villa, casi la mitad que Zamora, la población en aldeas y villas del alfoz, nos demuestran que la economía de la región no era "extremadamente débil", como lo eran Aliste, Sayago, la Carballeda...
               Lo anterior, dentro del trabajo del Profesor López Muñoz, no tiene mayor importancia.  En su riguroso trabajo, la cita de tantos lugares de dentro de la villa, de sus alrededores, la descripción de sucesos, etc. es lo que a uno le hacen  transportarse a aquellos momentos.
               Por supuesto que de todo el suceso comunero, dentro y fuera de la villa, hay mucho que desurdir; pero creo el momento y lugar, para hacerlo más ágil e interesante, sería en esa mesa redonda o coloquio que al principio he sugerido.