jueves, 10 de septiembre de 2026

CARTA ABIERTA.

 


    


                                                  Foto copiada de un medio de comunicación.



           CARTA ABIERTA A DON ANTONIO JOSÉ RODRÍGUEZ MEDEL NIETO.

               GENERAL DE DIVISIÓN DE LA GUARDIA CIVIL EN LA RESERVA.

            EX JEFE DE LA JEFATURA DE ENSEÑANZA.

            Apreciado señor:

            Hace un par de horas, en el encuentro con un amigo, salió usted en la conversación. Supe así que usted, posiblemente por la edad, según mi informante, había pasado a la reserva.

            De las conversaciones con usted, en las que me aportaba algún dato biográfico, niño en Zamora cuando “lo de Kilómetro”, 8 de julio de 1974, su padre Coronel Jefe de la Comandancia provincial de Zamora, que vino aquella noche a calmarnos, me pongo a echar cuentas y no me salen sesenta y cinco años, sino alguno menos.

            Conociendo su integridad, su lealtad constitucional al Rey, su pasión por el servicio, en el que arriesgó su vida en los años duros de ETA, me meto a buscar información en internet.

            Justo, en abril cuando cesó, le quedaban dos años. Leo la nota de prensa publicada por la Asociación Unificada de la Guardia Civil: “que usted se había negado a firmar una norma de la superioridad que se refería a la situación de las mujeres en el cuerpo, tratando de imponer su criterio por encima de lo establecido legalmente”.

            Como me cuesta trabajo creerlo, busco en otras fuentes, todas coinciden en lo contrario: “Que usted se había negado a firmar una norma que carecía de respaldo legal”. Me lo creo y tranquiliza.

            Conoce usted, y puede que por ello me distinguiera con su amistad, mi afán por la lealtad, moralidad  e integridad de las personas; mi afán por la causa del bien; de ahí que actitudes como la suya, tan necesarias en estos momentos,  sean para mí un referente en que apoyar mis desánimos.

            Como una carta postal ya no le puedo enviar a la dirección que conozco, la de la Dirección General, en Guzmán el Bueno 110, lo hago por este humilde medio con la esperanza que quizá alguien le dé aviso.

            Reciba usted mi saludo más afectuoso.

           Agapito Modroño Alonso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario