martes, 14 de enero de 2025

UNAS DECLARACIONES RECONFORTANTES.

 

        Las efectuadas por la Juez Decano de Zamora, Siª. Isabel Aguado García-Luján,  en larga entrevista, La Opinión de hace tres días, cuyo titular copio:



"No nos debemos a nadie, solo a la Ley, que la ciudadanía esté tranquila"



En la edición on line escribí un comentario que, modificado, a continuación transcribo.


Comentario en la Opinión del domingo 12 de enero a la entrevista a la Juez Decana, Isabel Aguado García-Luján.

 

Agapito

 

Señoría: Es reconfortante leer la honestidad con la que usted responde, aunque no se haya pronunciado claramente sobre la Proposición de Ley de eliminar las acusaciones públicas.
Me da tranquilidad que la mayoría de los/las jueces son íntegros y honrados como usted.

Como viejo y humilde regeneracionista, con la pluma o la tecla como bisturí, con la palabra, antes en el papel, ahora digital, vengo intentando supurar gangrena de la vida pública. Sufriendo, por parte de los poderes, persecución por ello.

Una injusta condena, en primera instancia, al inocente fue revocada en Instancias Superiores, Audiencia y Supremo.

No puede usted imaginarse la paz interior, la saciedad moral que sentencias tan justas a favor del débil inocente, “quien tiene hambre y sed de justicia, le produjeron. El volver a confiar en la JUSTICIA, en la libertad, en la democracia, en estos difíciles momentos que vivimos los españoles amantes de esos principios.

Por eso, señoría, a usted y a todos los/las jueces justos, les digo: ¡¡¡¡GRACIAS!!! Y no decaigan ante el poder político.


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Ya de paso, transcribo un Wassap que me envía un jurista jubilado quien llegó a ser Secretario Nacional del Colegio de Secretarios Judiciales de España, y preparador de opositores a la judicatura.

   :Amigo Agapito: Muy buenas críticas al gobierno.

   Emocionantes r   ecuerdos a Marta Toranzo. Una santa, como su madre.

     Una Ley reciente mantiene el Juzgado de Villalpando como TRIBUNAL DE INSTANCIA, fruto de la Ley de Demarcación Judicial de 1988, que lo mantuvo gracias a mi intervención. Es para mí una gran satisfacción.

    Te leo todos los días.

    Un fuerte abrazo.

     A  este viejo amigo, en nombre de todo el pueblo, le digo, ¡GRACIAS!





 

 

domingo, 12 de enero de 2025

UNA NOTICIA MUY INTERESANTE.

 


Villalpando contará con la primera «fotolinera» de la provincia de Zamora

Las instalaciones, que se ubicarán junto al restaurante Área 235, posibilitan la carga de coches eléctricos usando energía 100% solar

10/01/2025

Villalpando contará con una fotolinera para recarga de vehículos eléctricos, promovida por la empresa Eranovum Villalpando S. L. El proyecto ha salido recientemente a exposición pública y las instalaciones se ubicarán en la parcela del restaurante Área 235, en la entrada al pueblo conforme se sale de la autovía en dirección Galicia. La fotolinera, que sería la primera de la provincia de Zamora, es una instalación que se dedica a la carga de vehículos eléctricos aprovechando la energía solar, una fuente energética 100% renovable.

La energía se obtendría por medio de placas solares que estarían en la parcela adyacente a la que acogerá las instalaciones de carga de vehículos. La empresa, Eranovum Villalpando, es en realidad una sociedad creada «ad hoc» para realizar esta inversión y forma parte de Eranovum, una empresa de gran tamaño que se encarga de la instalación de infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos en toda Europa. Es una de los cinco principales operadores existentes en España.

La construcción de este parque automovilístico sin emisiones «tiene como principal finalidad la de contribuir a la descarbonización del sector del transporte, que produce el 40% de las emisiones de C02 a nivel global, con una propuesta de recarga de vehículos eléctricos de forma completamente limpia», explican desde la empresa impulsora.

Se trata de un concepto único ya que, a diferencia de las electrolineras, la estación de recarga está completamente desligada de la red eléctrica y cuenta con toda la potencia necesaria para suministrar recargas ultrarrápidas a los vehículos eléctricos que lo necesiten

sábado, 11 de enero de 2025

DOS DEFUNCIONES ESTA MADRUGADA.

        Ambas son miembros de familias muy queridas: 

       .FELIPE DE LEÓN HUELMO, el joyero, natural de Villalobos. Con su mujer, Emelina Camarón, de Cañizo, emigró a las Vascongadas, donde tuvo un buen negocio.

       Creo que, a SOBRE 1981, con cinco hijos, regresaron a su tierra. 

       Tuve contacto con ellos desde los primeros momentos. Su hija Tere, la menor, fue alumna en el Colegio Comarcal, entonces de E.G.B. Desde entonces, mi relación con toda la familia ha sido muy cordial. 

        No ha muchos días estuve en su casa. Lo vi apagadito, pero tranquilo. 

      MILAGROS LABRA (apellido muy de Vidayanes), esposa de Felipe Gago Gago, compañero durante muchos años en el Colegio citado. 

     Felipe, de Rabanales de Aliste (fui al funeral de su madre), llegó a este Colegio, muy joven, creo muy al principio, al comenzar el curso  1973-74

      Aquí asentaron su vida. Él tuvo puntos como para, en Concurso de Traslados, ir a cualquier ciudad, meta soñada por casi todos los maestros rurales. 

     Pero no. Villalpando, para toda la vida, se convirtió en el pueblo de ambos. 
  
      Hace pocos días les he contado mi encuentro con uno de sus dos hijos y su esposa, compañera y muy amiga de Sara-Belén. Hoy, en el tanatorio, me ha mostrado fotos de la pandilla. 

    Quiero trasladar a las familias de ambos el consolador sentimiento de fe y esperanza, que me ha producido el testimonio dado por Marta Toranzo, su familia y todos cuantos abarrotábamos la iglesia.



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                                ¿SERÁ POSIBLE? ¿NO HABRÁ QUIEN LO PARE?

    Recibo vía email del diario on line de mayor difusión nacional, una noticia escuchada esta mañana en una radio a la que me costaba dar crédito. El redactor de la misma estaba anodadado. Yo me desahogo escribiendo.

    El Sánchez va a presentar en el Congreso de los Diputados una Propuesta de Ley para evitar que en los procesos judiciales por corrupción puedan personarse las acusaciones populares.

    Así mismo para invalidar todo el periodismo de investigación, propone  que lo investigado, descubierto y publicado en prensa, no sea tenido en cuenta a efectos judiciales.

     Con la pamema del retiro de cinco días en abril, intentó salir reforzado para, en plan caudillista amordazar a la prensa independiente, amedrentar a los jueces y acabar con cualquier disidencia en el partido (esto último lo tenía ya de antes, chupao).

     Como aviso a navegantes, interpusieron él y su mujer querella contra el Juez Juan Carlos Peinado, inadmitida a trámite por el Tribunal Supremo.

    Como no puede con la prensa libre ni con los jueces justos, que, salvo Pumpido, son la mayoría, intenta, vía ley, anular la acción de los tribunales, quienes, con todo cuanto va descubriendo la UCO, coincidente con cuanto va declarando Aldama, y con nuevos datos escandalosos que saltan cada día en cuanto a adjudicaciones de obras y mordidas, van estrechando el cerco judicial familiar y político.

    Han saltado enseguida todas las Asociaciones Judiciales, incluida la de los "jueces progresistas", contra la propuesta en cuestión.

      Yo pienso que no estamos en Venezuela, y si en Europa. Confío en instituciones, la Judicatura, Monarquía, Ejército, Asociaciones de la Sociedad Civil, el pueblo sano..., que eviten esta deriva al despeñadero del caudillismo, (este hombre quiere recordar a Franco porque le envidia) del fin del Estado de Derecho.

     Parece está dejando de confiar en la pútrida carnaza de la mentira histórica de la que ya menos de atávicos odiadores desean alimentarse.

      



 

jueves, 9 de enero de 2025

¡QUÉ DESGRACIA!

 


 

                                         ¡QUÉ DESGRACIA!

No por repetida menos penosa: la llegada al poder de malvados sin moral ni escrúpulos, capaces de emponzoñar, de degradar la convivencia y la moralidad pública ( la corrupción, el triunfo de la mentira, por ej.), de empobrecer a la nación, de lo que haga falta con tal de satisfacer su ego psicopático y narcisista. Existen bastantes ejemplos en el planeta. En la vieja piel de toro, (volvemos otra vez a ser “Mater Dolorosa”, Álvarez Junco dixit) tenemos cumplida ración de malvado y acólitos que nos llevan por mal camino. La degradación ética acaba por pasar factura en lo social, en lo económico.

Miren lo que asoma por el horizonte:

a).- Riesgo, no tan remoto, de que no haya dinero para pagar las pensiones. Vacía la caja, ahora estamos cobrando de las cotizaciones de los trabajadores actuales, en lugar de que éstas fueran quedando en la hucha para cuando ellos hayan de jubilarse.

b).- De momento eso se va remediando recurriendo a los presupuestos del Estado que, prorrogados los del 2023, tampoco se van a aprobar los de 2.025. Presupuestos del Estado muy deficitarios. Para que entiendan: el producto interior bruto, o sea, lo que producimos, vale bastante menos de lo que gastamos. Vamos tirando a base de aumentar la deuda pública. ¿Hasta cuándo nos prestarán dinero?

c).- El descenso, cada vez mayor, de la natalidad. Ahora mismo, si no fuera por los inmigrantes, no habría quien cuidara a mayores en las residencias o en sus casas; ni quien recogiera las hortalizas en todas las huertas de España, ni peones en la construcción; ni chóferes, camareros, pastores, etc. suficientes.

No obstante existen unos 2'5  millones de personas en el paro, de las que un millón cobran subsidio de desempleo. ¿De qué vive el otro millón y medio? Pues o del Ingreso Mínimo Vital, 600 euros al mes, o de la economía sumergida.

De los 48'5 millones de residentes en España, censados en el INE, personas activas, que trabajan y cotizan a la Seguridad Social, aunque ha aumentado (gracias a los inmigrantes, principalmente) no llega a 22 millones. Somos 9'3 millones de pensionistas. 3 millones y pico de menores de 16 años. Luego nos faltan más de 2 millones, hasta los 48'5 millones. Esas son personas INACTIVAS. Que ni tienen trabajo, ni lo buscan. ¿Puede funcionar un país de CUARENTA Y NUEVE MILLONES de habitantes en el que trabajan bastante menos de la mitad?

Debido a la baja natalidad la población española en edad de trabajar ha disminuido en UN MILLÓN de personas.

De los 22 millones escasos de personas con trabajo, 4'2 millones son extranjeros. Otros 2'5 millones de éstos no trabajan. Supongo estén en ese grupo los miles que llegan en cayucos: 65.000 en el año terminado.

Demandando empleo, parados con subsidio o sin él, hay más de 2 millones y medio, repetimos, de personas. ¿Por qué no se cubre toda la oferta de trabajo existente?

RESUMIENDO: Un 25% de los españoles en edad de trabajar, cuatro de cada diez, "no la inca". Unos 6'5 millones.

¿De qué viven?

Un millón cobra el paro; 2.050.000  cobra el Salario Mínimo Vital. Pienso también en estudiantes, y otros jóvenes, mayores de 16 años de quien se ocupan sus padres.

¿Pueden los 21.800 trabajadores (muchos a tiempo parcial), tirar por la carga de casi 49 millones? Aunque haya autónomos que le echan la tira de horas.

Tantas prestaciones sociales, imprescindibles si no hubiera trabajo, (que sabemos que bastantes españolitos de los del "cuento", rechazan ofertas laborales) están fomentando la vagancia, llevando al país a la ruina.

Miren cómo estamos ya "viendo las orejas al lobo". ¿Cuánta demora existe en las consultas de los hospitales públicos? más de un año en bastantes especialidades. ¿Y los trámites burocráticos? Colapsados bastantes Juzgados; casi colapsadas las oficinas de extranjería; desbordadas las policías en muchas ciudades. Un año puede tardar una argentina nieta de españoles, conseguir, con todos los papeles en regla la ciudadanía española, Registro Central de Madrid.

¡Salario Mínimo Vital!: a aceptar las ofertas de trabajo, si no, a limpiar montes, plantar árboles, recoger tomates...

Esos dineros invertirlos, para empezar, en la sanidad. Incentivar los estudios de medicina, enfermería; que haya más personal sanitario, médicos sobre todo, y dinero para pagarlos.

215 autónomos ha perdido en 2.024 la provincia de Zamora, principalmente en la ganadería, por falta de relevo generacional. Otra cosa más: incentivar el emprendimiento en el sector del ovino, gran riqueza que se extingue.

d).- Una desregularización educativa. No se orienta a los jóvenes, a la hora de decidir estudios, sobre la demanda laboral de las distintas diplomaturas, graduaciones, licenciaturas. A base de los aprobados fáciles, incluso con becas, se está desincentivando el   esfuerzo. Y así, menos de los necesarios, están entrando en las facultades de medicina, por ej.; carrera para la que son necesarios capacidad y esfuerzo. Como digo coloquialmente, dos ces: “coco” y “codos”. En las “carreras” más fáciles, Magisterio, por ej., donde la nota de “corte” es más baja, hay tantos estudiantes como niños a quienes enseñar. No era así en mis tiempos, cuando lo que decidía qué estudios era la situación económica de las familias. Siendo rurales, lo de “estudiar” era casi heroico.

e).- La casi imposibilidad de acceso a la vivienda para los jóvenes, o viejos, en las ciudades, mientras que los pueblos no paran de vaciarse. Elogiable que Begoña Gómez intentara arreglarlo en su reuniones con Teresa Ribera, y en una ocasión con Aldama. Lo escuché en su integra última declaración. Ha sido titular de la prensa independiente. Ni afirmo, ni niego. Me hago eco nada más de un problema serio. Sin ir más lejos: el año ha comenzado en Villalpando con tres negocios menos: “Patricia”, “El Ideal” y “Frutas Martín”, ha dejado de venir al mercadillo.

Inmersos en una situación de corrupción política, de todo lo anterior, ni se habla en el Parlamento, ni en los medios.

Este estratega del amaño, de la mentira, como buen autócrata, recurre a cualquier tipo de vileza para chupar sillón. De todas las anteriores, servidor, y todos los medios, hemos dado información suficiente. 

Ahora, como castellano viejo, me refiero a las dos vilezas últimas: sacar a pasear a Franco, a quien imita, para que no se hable de Begoña, el hermano, Koldo, Ábalos, Aldama etc. falseando la historia; y actuar a modo de caudillo (igual que hacía Franco), quitando y poniendo a su dedo, sin democracia interna, aplacando cualquier disidencia, como “puto amo”, a los dirigentes regionales del partido.

El nuestro, Tudanca, hace unas semanas se revolvió un poco. Ahora acata el ordeno y mando sin rechistar, que, por encima del honor, está en juego el garbanzo, mientras le dure la nómina de Procurador. Si es que ese es el problema. Éste, como tantos otros, ¿ha vivido de algo que no sea la política?

Servidor, con su edad, antes de aguantar tanta humillación, de pertenecer a una organización dictatorial y corrupta, “me iría a sacar piedras de un pozo”.

Resumiré en próximo escrito, s.D.q., ya que se empeña, toda la verdad sobre el franquismo y la guerra civil.

 

 

 


martes, 7 de enero de 2025

COMENTARIO DE TOMÁS QUE SUBO A LA CABECERA POR LO QUE TIENE DE AGRADECIMIENTO A TODO EL PUEBLO, A LOS MUCHOS DE FUERA.

TOMÁS.

Muchas gracias Agapito por el protagonismo que has dado a nuestra hermana Marta en tu blog y, sobre todo, por los cariñosos comentarios y reconocimiento que has hecho de ella. Es cierto que ha sido una persona digna de admiración y ejemplo, tal y como la describió Lourdes en su intervención en el funeral; funeral que fue una catequesis sobre la esperanza, ese concepto que con el lema “Peregrinos de esperanza” será el hilo conductor del Año Jubilar que ahora comienza y esperanza con la que Marta inició un nuevo camino el pasado día 3 de enero.
Fue un funeral en el que nos sentimos muy acompañados por todo Villalpando y por todos nuestros familiares y amigos que llegaron de toda España y de más allá de nuestras fronteras. Por eso, también quiero aprovechar la ocasión para agradecer, en nombre de toda nuestra familia, en especial de su esposo Gaurav y sus hijos Adrián, Guillermo y Raúl, a todos los que nos han acompañado en estos días por las ingentes y continuas muestras de compasión, cercanía y cariño que nos han transmitido y que nos ayudan a llevar mejor su ausencia.
A todos, muchas gracias.
7 de enero de 2025, 9:44
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Administrador
GRACIAS a ti, a Ricardo, a Jesús, a todos por aceptar de buen grado mis condolencias, por darme vuestro cariño en esos abrazos, en esas lágrimas compartidas.
Gracias por ampliar mi excesivamente sucinta información del funeral, sobre todo lo referido a Lourdes.
 Cierto que fue algo nunca visto: la más sincera y noble reacción religiosa y humana vivida en la villa.
Gracias por ayudarme en mi tambaleante fe.
7 de enero de 2025, 16:32
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lunes, 6 de enero de 2025

VALORES ETERNOS.

 




     Copio las fotos del belén de San Miguel. Su significado religioso guarda mucha relación con las dos intensas jornadas de duelo y esperanza vividas en el pueblo, arropando a la familia Toranzo Cepeda.
    Lleno el tanatorio durante los dos días, todo fue respeto, grata convivencia, compartir recuerdos si acaso, abrazos y lágrimas...
    Conmovedora, impresionante, masiva la ceremonia religiosa. Desbordada la enorme capacidad de San Nicolás, abiertas las puertas, bastantes personas oraron desde el portal.
    Emocionante la participación de los hijos de Marta, sobrinos, familiares, compartiendo fe, serenidad; compartiendo unos valores de los que Marta nos ha dado un testimonio impresionante: -"No estéis tristes. Me voy a una  vida mejor...". Ella también lo aprendió de Matilde, su madre; a la misma edad, en las mismas circunstancias.
    ¡Sí señor!: en medio de esta sociedad, gran parte de ella entontecida por lo efímero, por lo material, por lo promiscuo, entre todos quienes hemos vivido tanta emoción los dos pasados días, llenando hasta el cementerio, en ese féretro a hombros,... veo resisten unos valores, los del humanismo, los de la familia Cristianos que deberían ser imprescindibles.
    Esa ha sido para mí la gran lección que quiero resaltar; el ejemplo vital, el legado de Marta para todos, para su pueblo: ¡Seamos más buenos!, menos soberbios, orgullosos, maledicentes;  más solidarios y humildes. Esas deberían ser las "perversas doctrinas" que deberíamos desterrar de "sobre el mar de esta inmensa llanura".
    Queda buena gente en Villalpando. Quienes dedican parte de su tiempo, y algo de su dinero, en actuaciones humanitarias, religiosas (Cáritas, Cruz Roja, AECC, Manos Unidas, "Salvemos San Pedro", Cuidado de albergue de transeuntes, peregrinos...), son una muestra de ello. "Obras son amores".
    A recobrar el espíritu Cristiano de la Navidad ayudan también esas manifestaciones populares como la de un "Nacimiento" en la calle, que espero Marta disfrute en otra dimensión.
    
    
   
    

sábado, 4 de enero de 2025

COMPARTIENDO, con TODO EL PUEBLO, TRISTEZA Y RECUERDOS

 

        Por el fallecimiento, en Majadahonda, a los 56 años, de MARTA TORANZO CEPEDA. Está justificada la tristeza que me embarga desde que ayer, a mediodía, vino nuestro hijo Jesús con la noticia, porque nuestras relaciones con esa familia Toranzo, desde los tiempos de sus, y mis, abuelos, fueron cordiales, de verdadera amistad.

    Para empezar, a su abuelo don Tomás Toranzo García, médico rural a la antigua usanza, de guardia las veinticuatro horas todos los días del año, le debo la vida. Así que me vio, yo tenía diez años, sin ponerme ni termómetro, ni fonendo, ni nada, diagnosticó: "-fiebre tifoidea". Ha llegado una medicina nueva, unos sellos, que si tenéis dinero para pagarlos, puede salvar el niño-. La famosa "penicilina". Como unos dos años antes no había llegado el remedio para un primico, hijo de tío Teófilo.

    Matilde Cepeda Lucas, o mejor santa Matilde, fue la menor de los famosos "Curreros": Adolfo, Miguel (muerto en la guerra) Luis, Pedro y Marino. Frente por frente, su casa de labranza ( cuando yo era niño, casi una manzana, llena de cuadras, pajares, paneras, mulas, vacas, ovejas) con la de los Modroños, ésta desde la que ahora escribo; cuyas familias, ignoro el motivo, no se hablaban. Aquello acabó con la boda de Tomás Toranzo Rodríguez y Matilde Cepeda Lucas. Fui ir viendo nacer, criarse, crecer a todos sus hijos: Tomás, Miguel-Ángel, Matilde, Isabel, Jesús, Lourdes, Ricardo, Marta y Pilar Toranzo Cepeda.

    Siempre me gustaron mucho los niños. Así que salían a la calle, ya jugaba con ellos. Los montaba en un carretillo, a Jesús (a quien nunca he querido ofender ni dañar personalmente, y le sigo teniendo cariño; no olvido el favor que hizo a mis hijos) le fabriqué un pinchaperros, que manejaba diestramente, lo que me costó una bronca, con motivo, de su padre.

     Cuando casados, vino Sara a la  Silera, nos sumamos al fomento de  la natalidad en esa calle (los Teofilines, Floreales, Carrisio, las de la Nogal Alonso, los Pisabarros...); y así, en abril de 1968, nació nuestra primera hija, Gracia; unos días antes, había nacido la octava Toranzo Cepeda, Marta. Desde que aprendieron a andar ya fueron amiguitas. Así hasta ayer.

   Ahora viaja desde Oviedo para acompañar a su amiga íntima en su último viaje. Ayer, cuando la llamé para darle la noticia, ya lo sabía. Al notar mi llanto me dijo:

    -¡No te preocupes, papá! Marta era muy creyente.

    -Lo sé, hija, esa fe le ha dado fuerza, entereza para soportar la larga y dura enfermedad.

    A su marido, a sus tres hijos, a todos sus hermanos, sobrinos,... quiero consolarles con la certeza anterior. Quiero acepten de buen grado la mano que les tiendo, en la que, por tantos años de amistad, de vivencias compartidas, va el abrazo de todos los Modroño Riaño.




                                                     No cabía ni una flor más.

   

     

  

miércoles, 1 de enero de 2025

RELATO CON BASE HISTÓRICA.

 


 ¿QUÉ FUE DE QUINTÍN “MANOJO”?

 

Era el mayor de “los Manojos”. Nacieron y se criaron en la casica de tapial, apretujada contra las lindero, como para darse calor, en la calle Olleros; ancho barrizal o carámbanos en invierno, (sin aceras) torvas en verano.  Puede que crecieran poco para no coscorronearse con los machones, ramas de negrillo sin pulir, del techo de abajo, o con las tobas en el de arriba. Su padre, de recién casado, andando a la piedra “pa” el “Trápalas”, le sacó en condición echar dos carros para empedrar  la portalada, que no todas lo estaban. Claro que entre el barro de la calle y el del piso de tierra, en aquellas casuchas jornaleras, había poca diferencia.

Desde la calle, por la puertica de dos hojas, se pasaba al cacho portal, donde estaba la tinaja y la espetera con dos cántaros. Al fondo, contra el cacho corral, pa el que daba un ventanuco,  la cocina con la lumbre en un rincón; un tosco escaño con colchoneta de borra, la convertía, también en dormitorio; una mesa con cajón para guardar el pan y los rebojos,  y seis taburetes, en comedor. El perenne pote de hierro, el puchero de barro con su tapadera para evitar las morceñas, cuando el fuelle soplaba sobre el borrajo de bogiñas secas que, a duras penas cocían los garbanzos, y el cacho tocino diarios; la tartera de las sopas espesas al desayuno, y donde se vertía lo cocido en el puchero, y de la que todos comían al no usar platos;  una sartén de patas, el botijo, el cuchillo, dos navajas, y media docena de cucharas, componían todo el menaje.

No todas las “viviendas” jornaleras eran iguales. La mayor diferencia, tener o no, aunque fuera una mieja de corral, y así  pequeña cuadra pa el burro, gallinas; la conejera, una jaula con cuatro tablas y una tela metálica; alimentarlos salía barato: grama y “cogido”; y pajar: en el ajuste de agosteros siempre entraba un carro de paja, algo para el burro (pa éste segaban hierba por los regatos) y más para envolver con las boñigas en la lumbre.

 Pocilga era un lujo inasequibles para la mayoría. An,cá del tío Manojo, cuando los muchachos, a los siete u ocho años, ya valían para ir a la respiga, con cuatro adobes y dos tejas, preparó vivienda para el marrano. ¡Menudo arreglo, un cacho diario de tocino con los garbanzos o muelas! Y manteca para freír dos huevos en la cena, y ¡menuda! diferencia de las sopas del desayuno de con sebo a con manteca. ¡Menudo arreglo!, no tener que comprar aceite, tan cara. Cambiaban los jamones por espaldares de tocino, que no tiene hueso,  kilo a kilo que, además de en el cocido, los torreznos eran mucho arreglo para las  “meriendas”, yantar  diario en el campo.  Con dos torreznos, medio pan y botella de vino había energía  para “alumbrar” dos cuartas de majuelo, trenzar cincuenta manojos de vides, o pasar, sujetando la mancera, de sol a sol. Cuando conseguían ajuste para hacer el verano, era a mantenido.

Quintín iría a la escuela, to lo más, hasta los ocho o nueve años que, a esa edad, ya valían los niños yunteros, pa apañar piedras, vides, respigar, vendimiar, ir de atropiles o trilliques. Los de más suerte, por la comida, entraban de perillanes en casa grande, que aunque el chorizo lo hicieran con  tocino y carne de chivo, o de callos y patata, al menos hambre no pasaban.

Su padre y su madre, como a su pueblo en “Tierra de Campos”, ya desde las huelgas del "cuatro", habían llegado las segadoras agavilladoras, se marchaban los veranos al páramo de los Torozos. Allí, como seguían sembrando a cerro, seguían segando a hoz.

Mientras vivió la abuela los niños quedaban a su cuidado. Escañada de tanto trabajo, pocas comida, medicinas e higiene, las abuelas, como todas las pobres, murieron pronto. Aquel año, el “veintiséis” debió ser, Quintín con catorce añicos, tras él, separados entre dieciséis y veinticuatro meses, seguían, Alejandro, Faustino, Teo, Victoria y la niñica que se ahogó, marcharon todos a la siega. El burrico les daba la vida. La tía “Barrila” les prestaba la albarda y los cuévanos. En cada seno, colgadas de éstos las hoces, con lana vieja de mullido, viajaban los cuatro pequeños; en medio mantas, alforjas con la fiambrera y dos botijos; dediles y dos sábanas viejas; en los rastrojos, puestas sobre los cuévanos de pie, atadas con un cordel eran el sombrajo donde se cobijaban los pequeños.

Llegaron en larga jornada a Peñaflor de Hornija. Les salió ajuste por un alto, a duro la iguada, más la comida. La primera noche sobre unos costanizos y sacos llenos de paja, durmieron en el portalón de los amos. Antes les dieron buena cena: tartera grande de patatas con entrecuesto; pan sin ración. Al día siguiente al tajo: siega y atropeo de aurora a crepúsculo. Paraban tras la comida en las dos horas de chicharreo, cuando hasta todos los bichos del campo, callan y se buscan una sombra, desde una hura a un terrón del barbecho.

Los tres mayores, catorce, doce y diez y  pico años, ya iban de atropiles. Teo y Victoria eran los aguadores. Los aparejaban el burro; los botijos ocupaban tres senos de los cuévanos, en el otro metían a la niñica, que tenía dos años; los daban el pie para montar a espernaquete, Teo a las riendas y Victoria agarrada a su cintura. Marchaban a la fuente.

Estaba en la ladera del Hornija. Habían cavado como una especie de cueva que albergaba pequeño estanque, cerrado por muro de piedra con una hendidura donde se incrustaba el tubo que hacía de caño. Cuando no había aguadores, el regatillo llenaba de verdor la pradera.

Aquel día, como todos, bajaron a la niña para que bebiera del caño, que el burro pastara un poco, se quitaron la poca ropa y se metieron a bañar en el riachuelo. Cuando volvieron la hermanica estaba ahogada en el estanque de la fuente: que si se subió al murete y resbaló con el verdín…

El padre le mandó hacer una cajica al carpintero local. La trajo a enterrar al pueblo, junto a la abuela, y volvió a la siega.

Los cuatro muchachos manojos, y la hermana, eran listos. Aunque dejaban pronto la escuela de “villa” (así llamaban a la nacional), iban por la noche a la clase, que daba un maestro, discípulo de Giner de los Ríos, en la “Casa del Pueblo”. En ella, además de a leer bien, escribir, las cuatro reglas, algo de geometría y el sistema métrico, iban tomando conciencia de clase oprimida, de que a aquella sociedad había que volverle el cuajo de arriba abajo. Se decantaron por la utopía anarquista, que habían traído de Francia otros obreros emigrados al principio de la dictadura de Primo de Rivera, que asistían a los mítines de Blasco Ibañez y de Unamuno. Varios de ellos habían tomado parte en el fallido intento revolucionario de Vera de Bidasoa en noviembre del “veinticuatro”.  

Aunque sin mucho entusiasmo, en el "treinta y uno"(ellos estaban por la revolución) aceptaron la proclamación de la II República, a pesar de que se implantaba una democracia burguesa. Si bien, en todas las libertades que traía consigo, vieron la ocasión de, con manifestaciones, huelgas, y lo que hiciera falta, “dar la vuelta a la tortilla”.

Los señoritos del pueblo no querían apearse del machito. Éstos, los de las cuatro casas grandes, eran pocos y no valían pa nada. Casi todos los labradores autónomos,  también trabajadores, aunque sólo tuvieran cuatro cachos de tierra y otras en renta, como casi todos cogían algún obrero “pa hacer el verano”, y las mujeres iban a misa, eran de derechas. Aunque sólo comieran garbanzos, tocino, huevos y pan, al menos no pasaban hambre. Y los comerciantes, los dos médicos, los del Juzgao, más la mayoría de los de oficios (carreteros, herradores, albañiles, sastres, modistas, guarnicionero,..), también votaban a las derechas. La tensión que se vivía en estos pueblos era buena muestra de la misma en todos, en aquella España rural. “Quien ve su villa, ve Sevilla”. Hasta un crimen hubo; la víctima fue “Tano”, el Jefe local de la CNT,  cuando las huelgas del “treinta y cuatro”.

El Manojo pequeño, “Teo”, a los 16 años, cuando triunfó el Frente Popular, se escapó a trabajar a Madrid. Dijo que él sudor suyo no lo iba a comer ningún señorito del pueblo. Cuando los militares se sublevaron corrió a por un fusil para defender Madrid. Murió en Brunete enfrentándose, bomba de mano en ristre, a un tanque derechista. Al tercero, Faustino, lo fusilaron en Zamora. Su hermana Victoria conservaba la carta de despedida.

En aquellos años de la República los mozos y mozas de izquierdas confraternizaban en las manifestaciones, en las celebraciones, en el baile de los obreros. Quintín, bronceado de soles, magro y fibroso de tanta hoz y tanta azada, era de facciones muy agradables. Dos sentimientos ocupaban su mente: el afán de justicia social y la ternura. Jamás cazó un pardal, jamás destruyó un nido de perdiz para comer sus huevos. Una ternura anhelante de alma gemela en quien volcar tantos afectos.

De entre tantas muchachas obreras se enamoró de la morenita preciosa, inteligente, reivindicadora; se enamoró de "Cari", Caridad.

Entre las gentes de izquierdas de los pueblos no caló uno de los axiomas del comunismo, lo del amor libre: las muchachas cuidaban sur virginidad hasta el matrimonio; los vínculos familiares, el amor entre esposos, hermanos, padres, hijos se conservaron intactos.

A primeros del “treinta y seis”, por supuesto que ante la Gestora Municipal de Izquierdas y por lo civil, sellaron su amor.

En la “Tierra de Campos” no paraba de llover, no había jornales. Quintín se marchó, en el tren burra desde Castroverde, a trabajar a las minas de Asturias. Acostumbrado a respirar el aire puro de las besanas de la estepa, con olor a mies, a barbecho, a lagar y a heno, según las épocas, "Cari"le mandó unas mascarillas de lienzo y lana que ella misma había lavado, hilado y tejido, para filtrar el silicoso polvillo de la mina. Por lo demás, ni los más fornidos asturianos, sacaban más tajo que estos enjutos campesinos castellanos.

Quintín y Cari por carta intercambiaban cariños y noticias. La última fue para decirle que estaba embarazada de tres meses. Estalló la guerra y ya no recibió contestación. Por gente que lo vio y reconoció en Benavente la noche del 19 de julio, se supo que Quintín había formado parte de la columna de mineros que, engañados por Aranda, y a petición de Prieto, salió de Asturias, con ánimo de llegar a defender Madrid de los facciosos.

Quintín, antes de salir de Oviedo telegrafió a sus compañeros de la CNT villalpandina: -“Salimos para Madrid. Esperarnos a la entrada, de paso, para tomar el pueblo”. Salieron pero, por la carretera de La Coruña, en lugar de mineros, llegaron los guardias civiles de la villa condal, huyendo de éstos. Mataron a dos muchachos.

Aquella noche del 19, en Benavente, adonde habían parado a pernoctar, supieron los mineros de la traición de Aranda. Se dieron la vuelta para sumarse al asedio de Oviedo. De Quintín, ni Cari, ni sus padres, tuvieron noticia, aunque daban por seguro que estaba combatiendo en el ejército del Frente Popular.

Acabada la guerra, cuando llegó a casa de los padres, un guardia civil, con la orden de presentarse en el Gobierno Militar para cumplir el servicio militar obligatorio en el ejército vencedor, supo su familia que Quintín estaba vivo. Habían encontrado su ficha en los papeles de los vencidos. Su padre dejaba sin trancar la puerta de casa por si una noche se presentaba.

Pasó un año, dos, casi tres. La “sangre de cebolla” de Cari no había dado para alimentar al niño. Se murió.

Por las noches iba escondida  a casa de la “Plina”, comunista en la clandestinidad, que, muy en secreto, tenía radio; por la “Pirenaica” sabían que guerrilleros comunistas, emboscados en las montañas, hostigaban a elementos facciosos: curas, alcaldes, guardia civil. Cari vivía con la esperanza de que Quintín estuviera con ellos. Se le partía el corazón cuando en el “parte” de la RNE franquista, daban noticia del abatimiento de “criminales” rojos que andaban por los montes. El corazón le decía cualquiera de ellos podría ser Quintín.

Cari, para subsistir, se había puesto a servir. Por entonces las amas maltrataban a las criadas, y los hijos, más si eran guapas y rojas, se creían con el derecho a yacer en el mismo lecho. Como solución vital, previos papeles sobre la desaparición de Quintín, aceptó casarse, obligatoriamente por la iglesia, con  Tomasito, un viudo joven que tenía una niña. Otros cuatro, todos varones, trajo al mundo el nuevo matrimonio.

Adelaida era una mujer soltera. A su hermano Pedro lo habían fusilado. Ella vivía sola, trabajando en lo que pillaba, en casucha a las afueras del pueblo. Una noche llaman a su puerta. Se asoma por un ventanuco. Ve a un fraile.

-Abre, abre-,  le cuchichea: -soy Quintín “Manojo”;

Entreabre con miedo la puerta: -pasa, pasa hijo mío.

-No voy a casa de mis padres porque los maderos seguro que la vigilan. Sólo quiero saber qué es de Cari.

-Como creían habías muerto, se casó con Tomasito.

-A nadie cuentes que me has visto, que estoy vivo, voy a dejar pronto de estarlo.

Pasaron muchos años. Siguiendo a un jabalí herido, Ramón, el guarda forestal, se internó en la espesura del carrascal del raso. Lugar lleno de maleza, solo accesible apartando o cortando puntas de rama. Allí, entre girones de hábito franciscano, encontró unos huesos; una pistola furruñosa y una calavera con un agujero en la sien. Dentro de una cajita de chapa, una foto de Cari y un cartón donde ponía:

-“Si alguien encuentra esto que guarde el secreto, por favor”.

Ramón me lo contó, poco antes de morir, no hace mucho. Nadie ha sabido qué fue de Quintín el mayor de “los Manojos”. 



                         La madre, dos hermanitos y una hermanita de Quintín.


NOTA:  Salvo algún nombre cambiado, todos los personajes, y casi todos los hechos de este relato, son reales. Lo único ficticio es el desenlace. Lo cierto es que nadie sabe "Qué fue de Quintín Gil Calvo"